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The Transatlantics, Porque el funk está de moda

Imagen de pablo

Las personas que me conocen saben que me gusta el funk por sobre todas las cosas. A veces digo de broma que el funk está de moda sólo para promover que más gente lo escuche y se contagie de su ritmo pegajoso, sudoroso (y sabroso). Dependiendo del lugar en el que se encuentren, pronto se percatarán que en su ciudad local (o en su defecto, capital más cercana) existen varios grupos que tocan este género y que son una fiesta cada vez que se presentan. También, gracias al internet y a páginas o revistas como esta, descubrirán que en algún otro lado del mundo existen personas dedicadas a no dejar morir este ritmo. En algunos casos, se sorprenderán (hasta yo me sorprendo) de que haya bandas que llegan a lo más alto del mainstream entre sonidos y canciones que no tienen nada que ver con el funk o el soul, siendo Amy Whinehouse, Sharon Jones y Jamiroquai los casos más relevantes en los últimos años.

 

Queriendo demostrar que el funk vive y no muere, en el sur de Australia (eso si ha de ser muy al sur) existe una banda que se llama The Transatlantics. Esta no es la primera banda de funk que escuchamos de aquella isla lejana (casi continente). En Acidconga, ya tuvimos una primera entrega del trabajo de The Bamboos, una banda que ha alcanzado gran popularidad tanto en Australia como en el Reino Unido. Ahora toca el turno de revisar el trabajo de una agrupación que lleva tocando desde el 2007 pero que hasta el 2010 sacaron su primer material discográfico The Transatlantics, Freestyle Records. En esta banda no encontrarás nada del otro mundo más que un funk rico, bien ejecutado, con mucho ritmo, grandes vientos de acompañamiento y la sensual voz de una mujer flotando por encima de todo. Siguiendo los cánones de disqueras como Daptone Records y Dunham Records, este combo australiano busca meterse en la corriente de la ola del funk revival y surfean sobre ese sonido ca- racterístico del género de los años setenta para traerlo de vuelta al siglo XXI.

 

En The Transatlantics, la amalgama que une a todos sus integrantes es el gusto por es- cuchar grabaciones viejas en vinil del soul, funk y rythm and blues de los años setenta. El grupo está compuesto por Tara Lynch en la voz, quien es acompañada por 7 músicos más, entre los que se incluye bajo, un par de guitarras, batería y su respectiva, casi fundamental, sección de vientos. El disco empieza con unos rasgueos de gui- tarra precisos como un metrónomo, bajo y batería fundidos en un solo groove. Esto da la bienvenida a una salida sección de vientos, quienes soplan al unísono para hacer una rica canción de funk. La voz no aparece sino hasta la segunda canción para introducir una balada más soul, lo que a la postre define muy bien cual será el rumbo del disco. El bueno sonido y ejecución de la banda los han hecho tocar con importantes personajes de la música funk, como Eddie Bo (precursor del sonido funk en Nueva Orleans), Fred Wesley (“el” trombón de James Brown), Roy Ayers (vibrafonista que en algún momento de su vida fundó Uno Melodic Records con Fela Kuti), Menahan Street Band y Marva Whitney, a quien acompañaron durante toda la gira de esta soul sister en Australia.

 

The Transatlantics no pretende llevar la música a lugares nuevos ni cruzar fronteras des- conocidas. Lo único que quieren es recrear esa música que tanto les gusta escuchar y cumplen muy bien con ese objetivo. Si te gusta el funk, este es una banda que disfrutarás de principio a fin, sin temor a cansarte a la mitad. El grupo equilibra muy bien entre un funk más agresivo a la James Brown y las baladas soul a la Sharon Jones. Aún no he tenido el placer de verlos en vivo, pero las reseñas dan una muy buena impresión de la energía que esta banda desprende sobre los escenarios. No es difícil imaginar a grandes grupos de personas bailando al ritmo del funk. Este género incita al movimiento, al marcado del ritmo con el pie o con la mano y de ahí al desenfreno total. Bueno, al menos a mí me pasa cuando voy a conciertos de esta naturaleza. Quizás, el auditorio que no esté familiarizado con el género dirá “esto suena bien” y, pronto se darán cuenta de que eso que escuchaban se llama funk y que está de moda.

 

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