Usted está aquí

Tigran Hamasyan. El pianista armenio más progresista del jazz

Joven pianista armenio que está causando revuelo y toda una revolución musical dentro del mundo del jazz. La música de Tigran se basa en una amplia gama de fuentes, desde el jazz y la música tradicional armenia, pasando por Bach, hasta el rock progresivo, dubstep, thrash metal y la música electrónica contemporánea.

Es una satisfacción y un gran gusto encontrarse con artistas de la nueva generación de músicos que están llevando al siguiente nivel de evolución a la música, ya que ahora no se puede hablar de un solo género en especial, sino en la fina y selecta mezcla que utilizan para crear diferentes ambientes y mundo sonoros, y este es el caso de este joven y excepcional pianista armenio, que realmente está siendo en todos los sentidos un artista progresista y hasta un tanto rebelde con causa.

Para describir su música podemos decir que coge al jazz como base y estandarte, para de ahí partir por diversos caminos y fuentes, como la música armenia, pasando por Bach, y algunos compositores franceses del Fin de siècle, hasta el rock progresivo, dubstep, thrash metal y la música electrónica contemporánea. Es una embriagadora poción que suena a veces como King Crimson, Frank Zappa, Hovaness, Bartok, Herbbie Hancock, Monk, o incluso Bjork, pero en realidad, no es nada que se haya escuchado antes. Toca, en su mayoría, composiciones originales que están fuertemente influidas por la tradición popular armenia, usando sus escalas y armonías.

 Además de la influencia de la música popular armenia en las composiciones de Tigran, está también muy influido por las tradiciones del jazz estadounidense, y  hasta cierto punto por el rock progresivo también. Incluso en sus composiciones de jazz más evidentes e interpretaciones de temas de jazz de renombre, sus improvisaciones a menudo contienen adornos basados en escalas de Armenia y de Medio Oriente.

Hamasyan nació en Gyumri, Armenia, cerca de la frontera con Turquía en el año de 1987. Su padre era un joyero y su madre diseñadora de ropa. Empezó a tocar el piano desde los tres años, recreando melodías del folklor armenio y de temas populares de la radio. Además Tigran creció escuchando la colección de su padre de rock pesado, con bandas como: Led Zeppelin, Black Sabbath, Deep Purple, Queen y Nazaret, que sin duda se escucha esta gran influencia en su música, con esos pasajes pesados que logra incorporar de manera magistral sin que lo esperes, sorprendiendo a todos. Observando esto su familia decidió encausarlo por el sendero de la música, apoyando a su hijo al inscribirlo al conservatorio musical a los seis años. Aunque el piano es y ha sido su fiel compañero de vida, declaró una vez que realmente él soñaba de niño con ser guitarrista, pero el piano le atrajo con gran fuerza magnética para quedarse con él. A partir de los nueve años, es cuando empieza sus primeros acercamientos con el jazz, y desde ahí empezó la inquietud por mezclar la música del folklor armenio con el jazz, logrando adecuar ambas de manera magistral en forma de improvisaciones.

A los 16 años, después de ganar la competencia de piano del Festival de Jazz de Montreux, él y su familia se mudaron a vivir a California, Estados Unidos,  en donde radica hoy en día, haciendo intervalos de estadía en su natal armenia, suceso que marco su vida y el rumbo de su carrera.

Su primer álbum lo grabó con tan sólo 18 años de edad, y lo tituló World Passion. Durante más de una década, Tigran Hamasyan ha sido parte de la comunidad armenio-estadounidense de California, pero que ha pasado gran parte del último año viviendo en la capital de Armenia, Yerevan, con su abuela, donde también se desempeña como un joven profesor de música, dando algunas clases magistrales. Él mismo declaró acerca de su retorno a Armenia: “Sin duda se reavivó un anhelo que he tenido durante muchos años para volver, y me encontré con algunas cosas grandes mientras yo estaba allí. Fue muy inspirador regresar y sobre todo muy constructivo para mi carrera".

Aunque está de moda usar la música o el arte como propaganda política o, mejor aún, como poder de denuncia, Tigran no se desvía del todo por esos rumbos políticos, pero sí toca levemente fibras con esos tintes, sobre todo por la situación de esas tierras del medio oriente. Cabe mencionar que la mayoría de las canciones populares armenias son a veces políticas, les guste o no, sobre todo dado el hecho de que el 90 por ciento de la música tradicional armenia y la cultura, viene de una parte del país que se encuentra ahora en Turquía. Esa cultura sigue viva, gracias a los abuelos y abuelas que mantuvieron y transfirieron sus canciones y bailes a la generación más joven después de migrar de antiguas ciudades armenias como Van, Mush, Karin (Erzurum) y Sasun, a lo que hoy es el este de Armenia, y por lo tanto Tigran no es la excepción, y es algo de resaltar que en su música, rescata y mantenga viva la tradición y el folklor de su cultura, pero llevada a otros niveles, haciéndola convivir con otras músicas del mundo, claro ejemplo de cómo el ser humano debe acercase a hacer lo mismo de a poco.

Muchas de sus canciones están inspiradas en la poesía, en particular, el florecimiento de la poesía armenia y rusa de finales de del siglo XIX y principios del XX, ya que siempre se ha declarado fanático de la poesía.

Cuenta que se encierra por horas a escuchar a Jan Garbarek o Keith Jarrett, para así luego sumergirse en la poesía armenia y sacar algo de inspiración. También suele sentarse al piano para tocar e improvisar sobre la lectura de un poema, acompañando a las palabras, para así tratar de recrear los sentimientos inspirados por ciertos poemas mientras toca. Sin embargo, a pesar de esta congruencia entre las palabras y la música, la mayoría de las canciones de Tigran son sin letras.

Sus actuaciones en directo y seis álbumes de estudio han recibido la aprobación entusiasta de artistas de la talla de Herbie Hancock, Chick Corea, y Brad Mehldau. Sus directos los suele presentar más comúnmente en formato de  power trio, pero a veces en ensambles más grandes, pero sin duda hace apología al trío clásico de rock pesado casi siempre. Ha sido ganador de varios premios a nivel mundial como el Premio Thelonious Monk del Institute of jazz en el 2006, siendo el más destacable y que no es poca cosa.

Sin duda, Tigran se cuece aparte, nos encontramos ante la vanguardia musical actual en toda su expresión. Tigran es su trío, que a veces nos suena como una banda de heavy metal, con sonidos de los mejores pianistas de jazz, con toques de folklor armenio, que nos regala música realmente progresiva que rompe esquemas…¡y que es necesario en estos días!!!

 

Último disco

Mockroot (Nonesuch Records, 2015)

Está comprendido por nuevas canciones escritas por Hamasyan, y algunas canciones tradicionales armenias con arreglos propios. El título del álbum, Mockroot, se refiere al  triunfo de la esencia del mundo natural que siempre triunfa sobre la complejidad humana. El disco en escénica, es una especie de añoranza y nostalgia por aquella naturaleza humana que es más espiritual, más amorosa y más cercana con sus raíces. Musicalmente está lleno de jazz, rock progresivo y pesado, con toques de dub y electrónica, expresado en 12 temas. Tigran continúa forjando un único camino musical, lleno de fusiones y paisajes explosivos, tanto de rock, electro y, sobre todo, tintes de música armenia bien introducidos. También hay voces de mujeres que se elevan sobre ostinatos de piano pastorales, que pretenden sacar al oyente de su ensueño. Sin duda es un disco que durará dentro de tu cabeza y reproductor por un largo tiempo.

Otra discografía

Shadow Theater (Verve, 2013)

Un disco lleno de composiciones de primera categoría e interpretaciones majestuosas, todas dentro de una armonía y rítmicas desafiantes. A diferencia de sus antecesores es extremadamente vocal, jugando con melodías en su voz de corte armenio, pero cabe decir que su voz como cantante no es muy buena del todo. El estilo de producción es más pop que jazz, contando con toda la tecnología en el estudio actual. El resultado es totalmente único, un álbum como ningún otro, (escucharlo mejor en un gran sistema o mejor aún, con auriculares). Es una mirada caleidoscópica a la mente de uno de los talentos más frescos que han venido en mucho tiempo, es un viaje que bien vale la pena recorrer.

A Fable (Verve, 2011)

Este álbum es diferente a todo lo que hay. Sin duda, todos los artistas imparten su propia individualidad en su música, pero en este sentido Tigran está en una clase propia. Todas las canciones están repletas de emoción, en un tono de jazz, música clásica y folk del medio oriente, de ahí el título del álbum. Además, Tigran suele cantar de vez en cuando a lo largo del disco en su lengua materna, así como en el lenguaje universal de diddly-doos y cantos étnicos.

Aratta Rebith: Red Hail (Plus Loin Music, 2009)

Este álbum es excelente, ya que satisface totalmente los intereses de varios estilos y géneros sin sonar pretenciosos. Es música en su mejor momento. "Red Hail" y "Corrupts" son las canciones que podrían considerarse "jazz pesado" (sólo por la inclusión de un saxofón); "Falling" es una carrera sin aliento de principio a fin, incluyendo el mejor solo de piano de Tigran en el álbum; temas que combinan increíblemente espalda con espalda el jazs con el rock pesado, y con eso, ya tienes un álbum increíblemente sólido.

 

Estamos en redes ¿ nos sigues ?