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Ernest Ranglin. La guitarra más caliente y cool que redefinió la música caribeña

Despues de Bob Marley, Ernest Ranglin es el músico jamaicano más reconocido en el mundo, una leyenda viviente, quien aún a los 82 años de edad todavía continúa vitalmente su carrera. Es un verdadero pionero de la música popular jamaiquina, que contribuyo extensamente al desarrollo de todos los estilos musicales de su país, encarnando el protagonismo de la guitarra en dicho ambiente.

Con gran orgullo y a manera de homenaje aún en vida, hablaremos de uno de los músicos más prolíferos y queridos en el medio, que con su extensa carrera y legado musical ha contribuido a la revolución musical sonora que inició a mediados del siglo pasado, donde a través de una guitarra encontró una extensión de su propia voz con la cual ha ido cautivando a más de dos generaciones con su música alegre y con su muy peculiar estilo de tocar las cuerdas.

Ernest nació en Jamaica en el año de 1932, Cuando era niño encontró interés en tocar la guitarra, tratando de imitar a sus tíos quienes tocaban la guitarra y el ukelele. Es un guitarrista autodidacta; recibió algunas clases sobre de lectura musical de un violinista llamado Tommy Tomlins. Su debut lo hizo a los 15 años uniéndose a la Orquesta Bennett Val, para después también participar con la Orquesta de Decanos en paralelo. En sus años de formación comenzó a trazar sus propios rasgos como guitarrista, influenciado mayormente por las grabaciones del guitarrista Charlie Christian y por un guitarrista local llamado Cecil Hawkin. Desarrolló una manera muy personal y casi única de tocar con una técnica muy libre y dejándose llevar por donde el sentimiento y la pasión le indican. En su estilo se puede apreciar una mezcla de técnicas que vienen del jazz tipo Django, también evoca la técnica y sonidos de Dick Dale muy del surf, rápido y osado, con esa cadencia única que encontramos en el Caribe, además de tocar de distintas maneras ya sea con la posición normal o con la mano por arriba, incluso percutiendo el diapasón, haciendo su estilo muy atractivo y a la vez divertido. Su estilo musical es de corte instrumental y oscila entre el reggae y el ska con matices de jazz, R&B, y el mento, a través de solos de guitarra muy percutivos y muy cools.

En los años cincuenta, ya con una elevada habilidad como guitarrista comenzó una serie de giras por el Caribe y en escenarios locales, durante esta época a Ranglin le fue obsequiada una guitarra de manos del mismo Les Paul, después de haberlo visto tocar en un show. Alrededor de 1959, se incorpora a un grupo de estudio, Cluett J and the Blues Blasters, liderado por el bajista Cluett Johnson, quienes grabaron durante un período bastante largo junto al productor Clement "Sir Coxsone" Dodd, especialmente en las primeras grabaciones, cuando el humo del R&B no se había aún disipado completamente de la isla caribeña. Por estos mismos años, Ranglin incursionó en el movimiento del ritmo calipso dando a conocer este género a nivel internacional con gran éxito. Posteriormente fue contratado como guitarrista por la Jamaica Broadcasting Corporation entre los años 1958 y 1965, cuando empezaba la radiodifusión televisiva, empezando a ser reconocido a un nivel masivo, haciendo crecer su carisma y fama sobre todo en el gremio, ya que se iba convirtiendo en uno de los músicos de sesión más solicitados para grabar con otros músicos y bandas.

En 1959 Chris Blackwell formó Island Records y lanza Haywood At The Half Moon Hotel, Montego Bay, con Ranglin en la guitarra, convirtiéndose en el primer registro discográfico en ser lanzado por el sello y que posteriormente alcanzaría fama internacional llegando a grabar a bandas como U2. Asimismo trabajó como guitarrista de sesión y director musical para diversos sellos discográficos de Jamaica, incluyendo Studio One y Island Records. Ranglin tocó la guitarra en varias grabaciones de los principios del ska y ayudó a crear el estilo de la guitarra rítmica que define la forma de este ya tan famoso género musical. Gracias a su versatilidad, dulzura y calidad improvisadora, Ranglin participa en las grabaciones de varios de los artistas top de Jamaica como Jimmy Cliff, Skatalites, Melodians, Bob Marley, Millie Small (arreglando la versión de “My Boy Lollipop” con la que explotó la primera ola del ska, vendiendo siete millones de copias en el mundo), por nombrar algunos, que ya entonces hacían vibrar los parlantes de la capital inglesa en esos fructíferos años sesenta.

Desde finales de los sesentas hasta los setentas trabajó como músico y arreglista junto a productores como Duke Reid, de Treasure Isle Studios y Dodd, Clancy Eccles y Lee Perry. Para esa época se le contrato para componer la música para algunas de las escenas  de la película  “James Bond vs Dr. No” que transcurre en Jamaica. En 1973 fue galardonado con el premio “Orden de Distinción” por el gobierno de Jamaica por su contribución a la música. Actualmente sigue activo con más de una veintena de discos propios y ajenos, artistas de las nuevas generaciones lo siguen invitando a grabar con ellos tal es el caso de del proyecto St Germain para el grabo en el disco Tourist de 2005. En estos últimos años Ranglin ha dado grandes muestras de versatilidad a la hora de grabar discos que fusionan sus raíces caribeñas con artistas africanos como Baaba Maal o los African Jazz Pioners. Junto a Baaba Maal y su grupo, grabó el disco In the Search of the Lost Riddim, en Senegal, y en el mismo período Modern Answers to Old Problems, en Nigeria, junto al baterista Tony Allen y la vocalista Sylvia Tella. Otro álbum interesante del mismo estilo fue Alextown, grabado en Sudáfrica en 2004. En 2005, sin duda Surfin ha sido el CD que se ha llevado todos los galardones, ya que el tema homónimo fue el elegido como cortina musical de la publicidad en U.K. de la Suzuki 4x4. Tan buena ha sido la aceptación del álbum que próximamente saldrá una versión Dub del mismo.

Durante cuarenta años Ranglin ha tocado jazz y todos los estilos de música jamaiquina, en 1969 fue votado mejor guitarrista por la revista inglesa Melody Maker, durante su carrera también fue reconocido por publicaciones como Downbeat Magazine, Jazz Times, el instituto Smithsoniano y por el famoso guitarrista George Benson; en 2002 recibió el grado de honor de la Universidad de West Indies. Es sin duda un pilar dentro de la música caribeña y ha sido de gran aporte al enriquecimiento de la música en el mundo, su guitarra ha dado la vuelta al planeta regalando música cálida y llena de buenas vibraciones, tal como se vive en el Caribe.

Último disco

Bless Up (Avila Street Records, 2014)

Disco el cual nos presenta un Ernest de 82 años muy fuerte y activo que  desborda una deliciosa sensación de éxtasis con una música fácil de asimilar y disfrutar. Transporta al oyente a un lugar donde el cielo es siempre azul, el agua es siempre caliente y la música siempre es justa. Está compuesto por 11 temas nuevos, todos composiciones de Ernest  que combinan ska, swing, jazz, rock y World Music, que te llevan a explorar la gama completa de su experiencia musical. Con el respaldo de Ávila el disco fue grabado por músicos de renombre internacional como Inx Herman, Jonathan Korty y Yossi Fine. La crítica calificó al disco como uno de los mejores de su carrera. La mayor parte de las pistas básicas fueron cortadas en vivo, en una habitación y en sonido analógico. Las canciones son en gran parte midtempo, los arreglos sencillos, los ritmos sólidos aunque es ocasionalmente predecible. Pero eso no es necesariamente malo. Disco donde Ernest nos muestra que sigue siendo uno de los embajadores más importantes de ese pegadizo género.

Disco recomendado

Below the Bassline (Island Records,1996)

Este disco es una exitosa y suave integración de reggae con el jazz tradicional. Curiosamente a pesar del título, el álbum no se basa en el bajo (y vaya que el trabajo bajístico es excelente), que captó la brillantez del pianista y arreglista Monty Alexander con el trabajo de Ernest, más una banda que incluye a Idris Muhammad, Ira Coleman en la sección rítmica y Roland Alphonso en los metales. Es un álbum que si eres purista del reggae puede que no te atraiga mucho. Incluye algunos temas escritos por el propio Ernest y, como tal, ofrece una obra educativa de la historia de la música jamaicana. Es un disco tranquilo, juguetón, sutil, melodioso, e invoca un delicioso y suave toque de  elegancia. Fue grabado en la ciudad de Nueva York en los estudios de Sony Music. Below The Bassline fue una tarea arriesgada que convirtió melodías clásicas como "Congo Man" y "Negro Disciples" , reinventándolas para las nuevas generaciones, un disco que no puede faltar en tu fonoteca.

Otra discografia

Avila (Avila Street Records, 2012)

Es un disco relativamente corto en duración y posee todo el sonido característico, tranquilo y cool, pero esta vez con un toque más funky, donde se percibe la buena vibra y toda la diversión de los músicos al grabarlo. El disco entero es una joya para disfrutar.

Grooving (Blue Moon, 2001)

Producción en la que nos muestra su lado más reggae y ska con un ligero toque jazz, que contiene 10 temas, incluyendo una versión del clásico de Marley: “Lively Up Yourself”. Disco donde desde la portada nos muestra una palmera muy sugestiva, anunciando el estado de relax y buena vibra caribeña que producirá su escucha.

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