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El Bicho, flamenco progresivo

Banda española nacida en 2001, con una propuesta musical innovadora y sugestiva de fusión de flamen- co errante y rock progresivo, donde sus integrantes, naturales de Madrid, Elche y Alicante, conjugan a la per- fección rumbas, tangos y bulerías con aires de jazz, rock y ritmos afro-latinos. Los ocho integrantes se conocen en La Escuela Popular de Música de Madrid, ahí se crea la quí- mica y nace la inquietud de hacer una nueva música, de llevar su folklor a otros aires y terrenos para buscar una evolución con un lenguaje distinto y lleno de una energía desbordante y fresca. A las pocas semanas de empezar a tocar en pequeñas salas y en la calle, sorprendieron con canciones de una belleza y sencillez deslumbrante a los viandantes, los domingos de Rastro.

 

Influenciados por la música rock de los años setenta (Pink Floyd, Frank Zappa, Led Zeppelin, Weather Report, Miles Davis), además de por el flamenco (Camarón y Paco de Lucía), en una línea heredada del rock andaluz de bandas legenda- rias como Medina Azahara y Triana (dicen de ellos que son una especie de Triana en versión del siglo XXI). Así extraen su sonido característico y único, logrando un flamenco lleno de nuevos bríos, haciendo un mestizaje musical muy rico en diferentes ritmos y paisajes sonoros de manera magistral, refrescando los sonidos del rock progresivo de vuelta a este siglo. Elbicho rompe moldes y esquemas, se trata de un conjunto atípico, que mezcla una cultura musical moderna nutrida de instrumentos y de bases eléctricas, con un cante flamenco potente y los palos más variados. Siguiendo la brecha abierta por Ojos de Brujo y Mártires del Compás, llega un nuevo bichito raro y único de la escena flamenca, mezcla de poesía urbana y de nostal- gia. La banda se llamó primero El Combo Flamenco y más tarde pasaron a llamarse Los Bichos, para al final quedarse con Elbicho.

 

 

Elbicho está compuesto por Miguel Campello (voz), gran timonel de un conjun- to de grandes músicos: Victor Iniesta a la guitarra, Carlos Punkbass al bajo, David Amores a la percusión, Toni Mangas a la batería, Pepe Andreu a la trompeta, Juan Carlos Aracíl a la flauta y Mario Díaz a los teclados, Hammond y sintetizadores.

 

No hay lugar a duda que gracias a Camarón el flamenco nunca descansará, como Cañizares que se atreve a poner una flauta en un combo flamenco, como Mártires que incluye guitarra eléctrica y percusiones a su propuesta, o como Ojos de Brujo que aporta un increíble bajista (eléctrico) y un inventivo Dj, Elbicho no dudan en realizar una mezcla única y riquísima de instrumentos que van desde las trompetas, flautas, bajo eléctrico, cajón y batería. A nivel vocal, la voz de Miguel Campello marca un camino flamenco muy tradicional al sonido.

 

Pero uno no se tiene que sorprender si de repente, unos enormes scratches sacuden su cadena musical o si en medio de un palo tranquilo, interrumpen unos coros que gri- tan “Olé al toro, muerte el torero”. Han encontrado el equilibrio entre la tradición flamenca y la dinámica instrumental e inventiva de sus componentes.

 

En el año 2003 lanzan al mercado su primer álbum de estudio de título homónimo (Elbicho) donde buscan los palos menos fusionados con el rock como son: los tanguillos, tangos y bulerías, producido por Tino Di Geraldo, Senheiser, Grumpy Joe y con colaboraciones de artistas del jazz, flamenco y pop como Carles Benavet, Jorge Pardo y Tomasito, que en menos de un año se convierte en disco de oro. En dos años el grupo se consagra como una de las principales apuestas del mestizaje flamenco, a base de una propuesta musical rica y atrevida, no sólo en los escenarios de España sino en casi toda Europa.

 

En 2005 editan su segundo álbum Elbicho II, autoproducido por el grupo junto a J. L. Garrido, un álbum catalogado como el mejor de su carrera. Sale con una portada poderosa y colorida, mostrando la fusión de culturas, en donde aparece un tipo de Shivá hindú, pero muy andaluz, retomando el arte psicodélico que caracterizaba a las tapas de los discos de los setenta, dando un preludio del contenido poderoso de la música y de las letras. Es un disco más elaborado y con una evolución en su sonido, heredado de la experiencia del primero, se escucha un Elbicho maduro y más trabajado, que experimenta con sonidos orientales al incluir instrumentos como la cítara y las tablas hindús. Sobresale una pieza de corte instrumental llamada La Suite con una duración de casi 15 minutos, en la cual nos llevan por distintos pasajes derivados del rock progresivo, además de tempos distintos, con matices de bulerías en 3/4 y de música clásica, destacando el trabajo de la flauta transversal y sonidos psicodélicos de sintetizadores. También brilla el tema grabado a dueto con La Mari de Chambao llamado “Parque Triana” una balada con una letra hermosa que a la mitad sube de intensidad para desahogar en una rumba con un toque de rock progresivo. En fin, 11 temas excelentes y energéticos que te envuelven de principio a fin. Su tercer álbum sale a la venta en 2007 con el nombre de Elbicho VII y entra directo al No 2 en las listas de ventas y permanece va- rios meses en el top 10. Nominado a mejor disco y mejor directo en los Premios de la Música de Extremadura, los llevó de gira por Europa. Colabora aquí con ellos la can- tante española Bebe en un tema llamado “Ropa tendida”, en un trabajo que explora los terrenos de los ritmos afro-latinos y antillanos, como el reggae, el son, el gua- guanco, el mozambique y el bossa nova, con el flamenquillo característico.

 

 

En 2009 publican Elbichodeimaginar, reflejando un directo de una ejecución magistral y excelsa. El magnetismo de Miguel Campello es crucial en la conexión del grupo con la audiencia, es un cantante que además hace algunos actos circenses en el escenario imprimiendo una gran fuerza y energía a la interpretación, con un nivel vocal potente derivado de la influencia del cante hondo. Desborda sensualidad y pasión por la música que interpreta, como una especie de Freddy Mercury español.

 

Es una apuesta por la fiesta inducida por los vientos omnipresentes y la improvisación del bajo eléctrico, que con la fuerza de la guitarra flamenca, marcan el desarrollo de un concierto en el cual todo es posible. El grupo suele tomar la temperatura de una ciudad y de un local antes de tocar, para que suba poco a poco el ambiente y la simbiosis con el público. No sólo se trata de fusionar música, los textos traducen una sensibilidad a flor de piel y una poesía muy emotiva que junto con las imágenes y los recuerdos forman una parte importante del universo visual y musical de Elbicho, pero no se trata de un mundo parado o pa- sado, sino de un mundo en constante inte- racción con sus orígenes y sus experiencias, arraigado en un profundo respeto por el tiempo y las tradiciones.

 

Actualmente a diez años de trayectoria, se encuentran inmersos en su gira “Fin de Fiesta”, un tour despedida que pone fin a un ciclo mágico y lleno de excelente música, para darle un descanso merecido y además de un respiro a la banda, para darle paso a proyectos personales alternos. Tal es el caso de la Candelaria, un proyecto de seis de los músicos de Elbicho, de corte instrumental y más llevado al latin jazz con el progresivo, o el proyecto en solitario de Miguel Campello, que acaba de lanzar su primer disco Chatarrero, más relajado que en Elbicho llevado hacia el pop y el rock con toques flamencos.

 

Su trayectoria los ha logrado posicionar como un grupo de culto. Se espera desde ya un regreso triunfal, con nuevos bríos e ideas diferentes, para seguir aportando al enriquecimiento de la buena música que tanto nos hace falta en estos tiempos.

 

Banda española nacida en 2001, con una propuesta musical innovadora y sugestiva de fusión de flamen- co errante y rock progresivo, donde sus integrantes, naturales de Madrid, Elche y Alicante, conjugan a la per- fección rumbas, tangos y bulerías con aires de jazz, rock y ritmos afro-latinos." data-share-imageurl="">

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