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Holocaust Survivor Band: Sonidos de esperanza

Una manera de no olvidar el pasado. Así es cómo dos supervivientes del Holocausto de la Segunda Guerra Mundial han decidido formar un grupo de música Klezmer (música étnica de tradición judía) llamado Holocaust Survivor Band.    

Formada el pasado verano y con sólo dos miembros, Saul Dreier (89) y Reuwen "Ruby" Sosnowicz (85), el primero decidió formar una banda utilizando la música con la que se crió en su Polonia natal. Él toca la batería mientras que su compañero Ruby toca el acordeón.

En un pequeño vídeo documental para The New York Times, cuentan brevemente cómo se llegaron a formar y donde comentan que se hacen llamar Holocaust Survivor Band, como también se ven los conciertos que organizan para residencias de ancianos, sinagogas e, incluso, uno que hicieron en el hotel The Venetian de Las Vegas.

Como muchos supervivientes del Holocausto, después de la Segunda Guerra Mundial, Saul Dreier y Reuwen Sosnowicz emigraron a Estados Unidos y se instalaron en Florida, donde pudieron empezar una nueva vida y formar una familia y hacer una carrera. Ya mayores y jubilados, estos octogenarios decidieron escribir un nuevo capítulo de sus vidas.

Motivados por su pasión por la música. Los dos se unieron el año pasado en esta banda tradicional que se dedica a tocar música Klezmer, género género musical étnico que tiene su origen la tradición judía askenazí de Europa del Este.

La música siempre fue para estos hombres una herramienta para sobrevivir. Dreier, el batería, nació en Cracovia y sobrevivió a tres campos de concentración durante su juventud. En uno de ellos, cantaba en los barracones. Con el tiempo, los chicos formaron un coro con voces de sopranos, tenores y barítonos.

También en ese campo de concentración, Dreier aprendió a tocar la batería con unas cucharas, para así, acompañar al coro. Cuando se mudó a Estados Unidos, primero vivió en Nueva Jersey, donde dejó la música para trabajar en la construcción.

Para Sosnowicz, la música fue una sanación. Estuvo escondido por un granjero polaco durante la guerra, durmiendo con vacas y comiendo patatas que cogía de la tierra. Al acabar el conflicto, estuvo en un campo de refugiados en Alemania, donde aprendió a tocar el acordeón.    

Ya en Estados Unidos, Sosnowicz fue peluquero y músico profesional, tocando en fiestas y eventos de Nueva York e incluso en el famoso Studio 54.

Al igual que se reiventan en la música, Dreier y Sosnowicz nunca olvidan su pasado. La música Klezmer estuvo durante su juventd, antes que Hitler, y eso es lo que quieren recordar. Para ambos, la música es catártica, una forma de reconciliación con su propio pasado. La Holocaust Survivor Band es más que recuerdos amargos de infancia, es la celebración de la vida.

El New York Times hizo un breve documental sobre la agrupacion.

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