La vivencia musical

By Roberto Romero • May 25th, 2008 • Category: Filosofía Musical, MÚSICA: PENSAMIENTO Y REFLEXIÓN

Cartografías sin fin

Este artículo es el comienzo de una serie que pretende tratar la vivencia musical, abarcar algunos puntos azarosos de la inagotable fuente que es la experiencia de la música. Para esto se unirá a varios temas que permitan, como en una ruta de cabotaje, ir costeando diferentes sitios para idear un mapa de esta vivencia. Como todo mapa que ha sido trazado mediante la antigua técnica del cabotaje, este será sólo representación de un viaje, indicio de un gran territorio del que se quiere conocer sus alcances.

Mas un mapa sólo adquiere su sentido no por la cantidad o precisión de los puntos señalados, sino por ese espacio real y concreto, multiforme y habitable, al que señalan las manchas, líneas y curvas. Éstas sólo cobran relevancia si comprendemos que esos puntitos del mapa remiten a determinados parajes, a determinados puertos y ciudades por donde se puede caminar. El mapa es pues una red de relaciones que nos permiten establecer distancias, orientarnos, movernos hacia otro sitio habitable.

Así este mapa de la vivencia musical, sólo adquiere sentido al ser contrastado con la experiencia de la música; esa que se vive cuando la sentimos y escuchamos. Los artículos que siguen son pues representaciones para orientarnos en el vasto terreno que es el mundo vivencial de la música, indicios de un universo que hay que recorrer con el oído y el tacto; nodos reflexivos que permitan establecer relaciones, lugares cuyo espacio entre uno y otro puede ser rellenado con cuantos puntos se quiera.

Vivir sin música

Primeros trazos

¿Cómo imaginar nuestra vida sin música? Sin duda alguna, si nuestra vida careciera de ella, sería un error. Pero más allá de esto, la música guarda una relación secreta e íntima con nuestras vidas, un vínculo indisoluble que se extiende por las paredes que contienen eso que cada quien llama “mi vida”. La música ha sido nuestra aliada desde la caverna uterina de la que alguna vez salimos y desde la caverna que habitaron los primeros hombres. Ambas han estado invadidas de música.

La caverna uterina lejos de permitir un aislamiento mudo, es caja acuosa de resonancia. A través de ella las vibraciones impelen al futuro poblador del mundo, invaden su profunda tranquilidad. Primero como sensaciones táctiles que recorren la delgada piel, los músculos, órganos y huesos en formación. Luego van adquiriendo nuevas cualidades y matices que hablan, que emocionan y sobresaltan, tranquilizan y curan. Ha nacido el oído, ha nacido la música, ha nacido el lenguaje, aunque aún no hemos nacido nosotros. Ha surgido la incansable tarea de encontrarle patrones a las vibraciones, mas no hemos tenido noción alguna del mundo del que provienen.

Para este oscuro momento de nuestras vidas, obnubilado por nuestra súbita inmersión en el mundo, no se puede hablar de un entendimiento del lenguaje de las palabras, de un lenguaje en el que una imagen acústica designe directamente cosa alguna o estado de cosas. Sin embargo es posible hablar de un lenguaje musical estrechamente ligado a las emociones, que se vale de elementos melódicos, rítmicos, tímbricos, y demás elementos que utilizamos para hacer y comprender música. Dentro de la esfera prenatal estos elementos musicales nos generan emociones y estados de ánimo, nos detonan sensaciones placenteras o desagradables. Ya desde esa esfera primera que nos contiene, las bases del conocimiento por venir se expresan a través de estos elementos. Probablemente la identificación y reidentificación se produce antes que con cualquier otra cosa, con el sonido, en ese mágico encuentro con la voz de la madre.

Los hombres de las cavernas comenzaron la complejización del lenguaje a partir de la comunicación musical, adscribiéndole un sonido, una etiqueta sonora a lo que querían designar. Para los primeros hombres la música fue una eficaz herramienta para comprender las señales del mundo y aproximarse a la interioridad de los demás. Permitió organizar el pensamiento en estructuras que otro puede seguir, nos abrió las puertas al distanciamiento de lo que se sitúa enfrente.

Pronto nuestro afán por controlar y entender lo que nos rodea nos llevó a sobreponer el lenguaje de las palabras a la música. Al comienzo sólo como lenguaje hablado, aún sumergido en el campo auditivo, y luego escrito, pasando a formar parte también de un nuevo sentido: la vista. De manera conjunta con la sofisticación y refinamiento del lenguaje, las virtudes cognoscitivas de la música fueron y son hasta la actualidad aprovechadas por el hombre. Las encontramos en el bebé que apenas y puede abrir los ojos pero reconoce la voz de la mamá, no por lo que dice sino por la pura familiaridad del sonido. Las hallamos en el reconocimiento del llanto y la risa, que sin decir nada concreto nos informan del estado anímico de quien las expresa, en la constante utilización del ritmo por la tradición oral, en el melodioso discurso de los oradores retóricos. El poder de la música se utilizó para enseñarnos el abecedario y las tablas de multiplicar a través de pegajosas cancioncillas, y se manifiesta hasta en las cómicas inflexiones de voz que utilizan los adultos para dirigirse a los niños pequeños.

Nuestra primera aproximación lingüística que nos acompañará por el resto de nuestra vida, es musical en el sentido de que la comprensión arcaica y primigenia se produce a través de la identificación de patrones rítmicos, melódicos, intensivos, y demás elementos básicos desde los cuales entendemos a la música.

El marinero destinado a la travesía cartográfica ha zarpado, y en sus primeros trazos de bahías y desembocaduras de ríos, la idea de que ha iniciado un viaje interminable lo captura. Cae en la cuenta de que el territorio a cubrir va a requerir de una abstracción brutal, si es que quiere abarcarlo todo en un mapa. En su versión final, esos trazos que describen las formas caprichosas de la bahía frente a sus ojos tendrán que desaparecer para unirse a otros que cubran más. Por el momento sólo ha bordeado una pequeña parte del territorio que denomina Música, una corta región cargada de ríos que se empeñan en comunicar y bahías que insinúan en sus formas llaves de conocimiento.

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8 Responses »

  1. Iluminame sensei!!!

  2. Cita de Adorno: “La musica es semejante al lenguaje. Expresiones como idioma musical o entonación musical no son ninguna metáfora. Pero la música NO es lenguaje. Su semejanza con el lenguaje indica su camino a la interioridad, PERO TAMBIEN A LA VAGUEDAD. Quien toma la musica como lenguaje se confunde.”

    ¿Porque tomo este párrafo? Claro esta que el lenguaje tiene muchas similitudes con la música, ambas expresan algo. La diferencia radica en que la musica es puramente emocional. La linguistica al ser llevada a la voz (no-escrita) adquiere propiedades emocionales. Por ejemplo cuando se hace una pregunta, el cambio de tono (la musicalidad) hace sentir que se requiere una respuesta- Digamos que musicalmente queda algo en suspensión cosa que por naturaleza se necesita acabar esa pregunta en respuesta adquiriendo propiedades musicales (su tono) en forma afirmación. Es por eso que uno ve el poder de la musicalidad en el lenguaje y alienta a recurrir mas a esta caracteristica. Pero el secreto que trata de explicar Adorno es que entre mas se usa esta caracteristica mas emocional se vuelve el lenguaje, por ende menos racional.

    Cuando uno se ve que todas sus charlas o sus comentarios son mayormente musicalisados y menos razonados hay que darse cuenta (se los digo por experiencia jeje - ¡a romper cuero! - algunos les sonará la palabra ¡papita!), es una excelente arma de persuación pero es importante estar concientizado de sus propiedades, sino seria como sarpar a navegar sin ancla. Justo ahi es cuando interviene la maravillosa, unica e inconfundible teoria de la estética y las recientes aproximaciones de la filosofía de la música, dando brujulas, anclas y demas herramientas para asi poder navegar sin temores y saber reconocer cada punto de su cartografía.

  3. La vivencia musical…

    Cartografías sin fin Este artículo es el comienzo de una serie que pretende tratar la vivencia musical, abarcar algunos puntos azarosos de la inagotable fuente que es la experiencia de la música. Para esto se unirá a varios temas que permitan, como…

  4. Que extraordinaria lectura. Me pongo de pie. Solo Roberto Romero podria explicar tan bien este tema. Y no prentendo caer en la adulacion, es simplemente la verdad de las cosas y para muestra:

    “La caverna uterina lejos de permitir un aislamiento mudo, es caja acuosa de resonancia. A través de ella las vibraciones impelen al futuro poblador del mundo, invaden su profunda tranquilidad. Primero como sensaciones táctiles que recorren la delgada piel, los músculos, órganos y huesos en formación. Luego van adquiriendo nuevas cualidades y matices que hablan, que emocionan y sobresaltan, tranquilizan y curan. Ha nacido el oído, ha nacido la música, ha nacido el lenguaje, aunque aún no hemos nacido nosotros.

    Con respecto al segundo comentario de Angel sobre su cita de Adorno, eso es lo valioso de este congal, que uno puede expresar sus ideas aunque difieran de las de los demas, y en este caso un servidor difiere de el buen Angel (raro pero es asi esta vez).

    Para mi la musica ES EL LENGUAJE UNIVERSAL. Como bien lo ilustro Roberto en su articulo, un bebe al oir el timbre de voz de la madre deja de llorar, no entiende el significado de las palabras de la madre, pero entiende y reconoce perfectamente el amor que su tono de voz le transmite diciendole que ahi sigue, que no esta solo, que no hay nada que temer. El ejemplo a la inversa ocurre cuando una desnaturalizada madre (de las que lamentablemente tambien existen) suele gritarle a su bebe y reprocharle haber nacido, el infante logicamente crecera con miedos y traumas provocados por ese lenguaje de sonidos que la madre le transmite, el bebe no entiende significado alguno de las palabras, pero entiende perfectamente el significado de esos sonidos que le odian y desprecian.

    Hay cosas que simplemente no se pueden transmitir con palabras de manera tan clara y contundente como se haria con un sonido, con una cancion. Pero somos humanos, para bien y para mal de muchas cosas, y nuestra intelligentia aun no nos da para codificar un lenguaje puramente basado en musica que exprese absolutamente todo lo que queremos decir de forma plenamente racional. Precisamente por esa caracteristica emocional que posee el sonido creo que la ‘linguistica musical’ es mucho mas capaz que la linguistica hablada o escrita de trasnmitirnos exactamente lo que el locutor quiere dar a entender por que al ser atraves de la musica entra directamente en contacto con el espiritu.

    ¿Como se explica uno el lenguaje de las aves? Palabras no dicen, para nosotros su lenguaje es musica, y entre ellas se entienden a la perfeccion. Por eso y muchas razones mas para mi la musica es el lenguaje universal.

    Roberto, felicidades de nuevo.

  5. Que onda compas, no saben el gusto que me da ver que algo de polémica se ha desatado.
    Con respecto a la cuestión de si la música es lenguaje, me parece que si lo es y no lo es. Si tomamos el concepto de lenguaje que maneja Adorno, estructuralista y materia de la lingüistica al modo de Saussure, entonces efectivamente quien toma a la música como lenguaje se confunde. La música no se etiende bajo una estructura sujeta a las leyes de la demostración, de la designación unívoca, de la aprehensión conceptual, de las palabras; no aprueba, condena o sujeta nada. Bajo este concepto la música no es lenguaje.

    El concepto de lenguaje que se plantea en el artículo es diferente, creo que lenguaje es un concepto que se debe ampliar, pues la música ofrece un lenguaje que se expresa a través de elementos rítmicos, melódicos, armónicos, etc. y que logra comunicar y ofrecer conocimiento, es un lenguaje sensitivo y sensual que no se vale de las imágenes y los conceptos; “un universo que hay que recorrer con el oido y el tacto.” Un lenguaje que al igual que el lenguaje de las palabras - como bien señala Adorno en la cita- apunta a la vaguedad, sólo que la lleva a un campo inhaprensible en términos de razón conceptual, esa misma razón que la modernidad llevó hasta lo más alto como la bandera de la humanidad ( el mismo Adorno expone brillantemente esto junto con Horkheimer). Entonces la ampliación del concepto de lenguaje también implica cambiar los conceptos de conocimiento, comunicación y razón. No creo que el lenguaje de la música transmita emociones y el de las palabras razones, en ambos hay tanto elementos racionales como emocionales, eso es lo que hace, tanto de la música como de las palabras, lenguajes.

    El concepto de música también requiere aquí de hacer abstracción de muchas cosas, sólo se ha pretendido mostrar una faceta del concepto en este artículo, aquella que lo liga a la comunicación y al conocimiento, pero faltan muchas más y en lo subsecuente trataré de exponer algunas, aunque siempre seguirán fatando, como el marinero, yo creo que el trazado del mapa es una tarea interminable…

    chido, un abrazo a los dos.

  6. Alfredo: Que bueno que discrepes conmigo, quiere decir que ya estamos adentrandonos a terrenos mas complicados y es cuando verdaderamente uno comienza a pensar y a profundizar. Tal como dice bob la musica es lenguaje y no es lenguaje. A mucha gente le cuesta entender las propiedades de la musica como lenguaje, obvio que tu con tus demas articulos que haz escrito queda claro que tu concepción de la musica es extra-ordinaria (literalmente). De hecho yo namas por joder puse la cita de adorno para contrarestar el articulo y generar mejor argumento.

    Aunque Bob: claro esta que no tiene nada que ver el concepto de lenguaje que presenta Adorno (POR CIERTO BUEN DATO EL DE SAUSSURRE asi me adentro mas). Indevidamente lo puse ya que apenas estas haciendo una introdución a la musica como lenguaje y creo yo que este concepto vendria mas adelante. Se que lo tienes mas que contemplado, me precipité.

    Horkheimer, otro que desconozco (otro buen dato).

    Sobre el leguaje de la razon y de las emociones pues claro esta que dentro del lenguaje de las palabras tambien se encuentra emociones y en la musica razon pero a grandes razgos, creo yo que se pueden diferenciar un poco por eso. Para que sepas que no me voy al extremo: claro esta que “fausto” de goethe(obra cumbre romantica pa los que nos leen) siendo un libro donde contiene unicamente lenguaje de las palabras pues esta inundado de emociones.

    Digamos que la musica contiene emocion superficialmente, no se tiene que racionalizar en conceptos para sentir emociones, es directo. A diferencia del otro lenguaje contiene las emociones mas rebuscadas. Hay que pasar por todo un proceso cognositivo para llegar a la emocion que se quiere transmitir. Musica=abstracto, Palabras=Concreto

    Pero bueno un tema de sumo interes e interminable, sigue desarollandolo bob que se que solo esto es una introducción.
    Yo seguire jodiendo (quiza estimulando) para que esta serie de articulos te puedan llevar quiza a una compilación y sea un libro mas en tu cuenta. Los puedes fundir o capitular y tener abarcado tu concepcion de la musica como filosofo y escritor.

  7. Un gran amigo me regalo un libro de Schopenhauer precisamente que habla de el lenguaje, se llama: “Pensamiento, palabras, y Musica” y hare una cita que tiene que ver con todo esto para complementar el comentario de Alfredo de los pajaros:

    “La voz de los animales sirve unicamente para expresar la voluntad en sus excitaciones y movimientos; en cambio, la voz humana sirve para expresar también el conocimiento. A esto se debe que la voz de los animales se se exceptúan algunas voces de pajaros, provocan casi siempre en nosotros una impresión desagradable. En el origen del lenguaje humano se encuentran, ciertamente, las interjecciones que no expresan ideas, sino como los sonidos de los animales, sentimientos, movimientos de la voluntad. Pronto se deslindaron sus diversas especies, y de esta diversidad se efectuó la transición a sustantivos, verbos, pronombres personales, etc…

    La palabra del ser humano es el material mas durable. Cuando un poeta he encarnado su mas fugitiva impresión en palabras que le son exactamente apropiadas, en ellas vivirá durante muchos siglos y se renueva en cada lector que tiene acceso a ellas” Arthur Schopenhauer

  8. No había tenido oportunidad de leer este texto, no me queda otra que ponerme de píe y darle su +2.
    Excelente.

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