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Entrevistas

Música es música. Sin importar cualquier indicación geográfica delimitada, las artes sonoras, para Goran Bregović, son un lenguaje y una oportunidad para mantener viva la creatividad y las tradiciones en un mismo plano. Desde los Balcanes, hasta el mariachi mexicano, el tango, la música gitana y el punk, su obra sigue siendo fiel expresión del lado más humano del contacto intercultural.
Alma Afrobeat Ensemble es una agrupación oriunda de Chicago, pero actualmente radicada en Barcelona. Su estilo se centra en el género del afrobeat, aunque posee leves vestigios de otros ritmos como el hip hop, el blues y el reggae. El hombre tras el concepto de la banda, el norteamericano Aaron Feder, asegura haber descubierto el afrobeat cuando trabajaba en una tienda de discos, aunque dice que conoció la música africana de verdad en las calles de Barcelona, a través de músicos senegaleses. Por eso hizo de esta ciudad su hogar.
Difícil siempre resulta definir cuál es el alma de una ciudad, o mejor dicho, cuáles son los trazos culturales que la definen. Casi siempre existen discrepancias al respecto, pero la fama y los mitos se ganan gracias a esas pequeñas constantes, con las cuales muchos están de acuerdo. 
Paseos por el Mediterráneo.  Una guitarra, una hoguera y mucha alegría, mucho fuego interno. Esto es lo que nos ofrece Calima en su nuevo disco Lumbre…Canciones de Carromato (Satelite K, 2013), en el que cuentan una historia de viajes, de improvisación, historias de vidas alrededor del fuego donde demuestran que no hace falta mucho para vivir, que la alegría no viene de otro sitio que de dentro.
LA NOVÍSIMA ATEMPORALIDAD Qué bien que existen. Gente que con voz y guitarra se te cuela por la garganta a base de caricias frutales y cuando, confiados, se insertan a la altura de la boca de tu estómago, simplemente revientan de bonito, sin previo aviso. Silvia Pérez Cruz y Raül Fernández Miró -más conocido como Refree- nos lanzan una pura granada, su nuevo álbum mayúsculo escrito con minúscula, directo hacia esa emoción sin tiempo que consigue ganar con música las batallas más arduas contra la indiferencia.
Una ola de aire balcánico recorre Europa; quizá sea sólo una impresión mía pero parece que su música suena cada día más. Ya sea con tintes jazzísticos, mezclada con tonos electrónicos o reinterpretada por músicos de cualquier parte del mundo, es una música cada vez más presente.
Para realizar una entrevista se necesita un previo diseño de la misma. Se establecen temas, se jerarquizan las preguntas y se definen objetivos. La sorpresa llega cuando la fuente resulta ser más enriquecedora de lo esperado. Cuando la fuente rompe el esquema de la entrevista por su franqueza, su humildad y riqueza humana. Richard Bona no es la excepción a este caso. Durante su breve paso por Madrid, a inicios de este año, tuvo la oportunidad de acercarse a músicos jóvenes españoles para “armar” algún proyecto. Fueron algunos ensayos concretando ideas, experimentando sobre distintas bases rítmicas características del flamenco, así como la libre expresión respecto a las combinaciones armónicas e ideas melódicas lo que queda como precedente de su paso por esta ciudad.
Tradición, quizá la palabra que mejor define a esta banda, pero no la única. Podríamos añadir rigor, calidad, diversión e innovación, pues Korrontzi, con el propósito de mostrar la música del País Vasco al mundo, organiza espectáculos en los que además de mostrar su música los acompañan de baile, convirtiendo el escenario en un testigo de la tradición de su pueblo, pero también de su tiempo. Ellos son jóvenes y hacen su música para hoy y por eso sus temas no se escuchan sólo con el propósito de conocer la tradición – aunque también – sino con el de disfrutar, bailar y pasar un buen rato.
En Acidconga siempre intentamos presentar propuestas originales, con raíces folk o sello regional, pero no solemos acercarnos específicamente al folclore en sí;  a esas músicas que cambiaban de lugar en lugar pero que tienen en común que son para la gente y  por tanto hablan de la gente. Esas canciones que algún día sirvieron para facilitar la tediosa tarea del trabajo del campo, que desde los tiempos más remotos han servido para dormir a los niños y éstos, un poco mayores, han utilizado para jugar, son canciones de la vida que, por los cambios que la revolución tecnológica ha traído a nuestras vidas, han caído en el olvido tras haber sido despojadas de su función original.
El mundo global en el que vivimos, en el que con sólo encender nuestro ordenador podemos escuchar desde ópera china hasta música andina, ha hecho, ciertamente, que nuestro mundo sonoro cambie radicalmente. Si a eso le sumamos la entrada de la tecnología y sus sonidos electrónicos, nos dan como resultado digital folk, como lo ha querido llamar nuestro protagonista: Dj Click. Un nuevo concepto de música transcultural y atemporal en la que se mezcla la tradición más arraigada con el dub más moderno.
En ocasiones y montados en la corriente de lo corriente, damos por muertos ciertos sonidos. Los archivamos bajo una lápida, seguros de que nada nuevo pueden dar. Pero suele ocurrir que a punta de bofetones, los músicos nos demuestran lo contrario. Es el caso de La Pegatina, la banda oriunda de Barcelona que ha conquistado a Europa entera con su mestizaje, su fiesta y su amor por los ritmos populares, como la rumba catalana. En esta ocasión, Adrià Salas, su líder y vocalista, nos comparte su historia y algunas opiniones sobre cómo marcha la música en tiempos donde lo fácil se confunde con lo simple.
En ocasiones, cuando uno tiene un sueño, las circunstancias se acomodan de tal manera que todo sale a pedir de boca y cada día es una oportunidad para materializarlo. Pero otras veces, la gran mayoría debo decir, la vida nos va llevando por otros caminos, sepultando aquel sueño en los más ocultos cajones de la habitación. Cuando eso sucede, solemos olvidarlos y seguir adelante, pero hay gente que se niega a abandonarlos.

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