Usted está aquí

Amusia. Una vida sin comprensión musical

Amusia es el término con el que se denomina a un número de trastornos que inhabilitan para reconocer tonos o ritmos musicales o de reproducirlos, lo que a su vez puede acarrear problemas con la escritura o la dicción.

Si bien las amusias pueden considerarse un padecimiento menor frente a dolencias mucho más severas como la sordera, la hipoacusia o el tinnitus, sólo a partir de su estudio la ciencia ha podido arribar a territorios dentro del cerebro humano completamente desconocidos hasta el momento.

La amusia puede definirse como una alteración o daño adquirido en el procesamiento de la música. De la misma manera que las afasias, las amusias pueden ser sensoriales, motoras o mixtas y no son explicadas por una alteración en el aparato articulatorio o en los mecanismos receptores primarios (sistema auditivo), esto quiere decir que son de origen central.

Según un artículo especial generado por el Servicio de Neurología del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, España, “la percepción y producción musical es una función particular y vasta del cerebro humano. La investigación en este campo está creciendo al contar con el apoyo de las modernas técnicas de neuroimagen (tomografía por emisión de positrones y resonancia magnética-funcional). En la neurología clínica, el interés por el fenómeno musical y los trastornos de su procesamiento ha sido menor. Sin embargo, esto se está revirtiendo y la música ha comenzado a no ser considerada sólo como una actividad artística, sino como un lenguaje orientado esencialmente a comunicar y evocar emociones y estados. De allí que al avanzar en las investigaciones, crezca también el interés por las patologías que alteran estos procesos neurológicos.

Las amusias pueden perturbar el procesamiento de la música de manera global, como también generar alteraciones puntuales: la incapacidad para procesar algún componente específico de la música como el timbre, ritmo, tono, etc.

Generalmente las personas que presentan amusias manifiestan su dificultad en reconocer sonidos musicales y presentan una perdida del sentido del ritmo, escuchan la música como fuera de tono o pueden oír la música y las voces como monótonas.

Un caso extremo y famoso de amusia es el de Ernesto “Che Guevara”, quien se creía que tenía “sordera para tonos” y cada vez que se encontraba en una fiesta tenía que recurrir a sus amigos para que le dijeran qué ritmo era el que estaban tocando (se hace referencia a ello en el film “Diarios de motocicleta”). Otro caso es el del destacado compositor musical Maurice Ravel, quien presentó una afasia, agrafia, alexia y amusia progresiva; y a pesar de que su “pensamiento músical” estaba intacto, no pudo seguir escribiendo o dictando, y por lo tanto ya no pudo componer las piezas que oía dentro suyo.

Las amusias suelen también presentarse con afasia, aunque se han reportado casos de amusias puras, lo cual sugiere que el cerebro utiliza diferentes áreas para el procesamiento de la música que las que usa para el lenguaje.

 

Estamos en redes ¿ nos sigues ?