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Sister Rosetta Tharpe, la madrina del rock and roll

Sister Rosetta Tharpe fue esencialmente una intérprete de música gospel, un género de lírica espiritual y carácter festivo. No obstante, esta guitarrista, compositora y cantante coqueteó constantemente con el blues y el rock and roll, convirtiéndose en una influencia trascendental para este último ritmo. No en vano muchas de sus primeras estrellas, como Chuck Berry y Elvis Presley, le dedicaron los más cariñosos y efusivos elogios. 

Bautizada como la abuela, aunque también como la madrina o madre, del rock and roll, la cantante, compositora y guitarrista estadounidense Sister Rosetta Tharpe pertenece a una generación musical que iluminó el camino a lo que fue ese género, y a artistas de la talla de Elvis Presley, así como su gran guitarrita Scotty Moore, pero también de Chuck Berry, James Burton, Little Richard, Johnny Cash, Jerry Lee Lewis y Buddy Holly.

Cualquier presentación en vivo de Tharpe, protagonizada por su vibrante manera de tocar la guitarra, destilaba una energía sobrecogedora pocas veces vista antes de su aparición en la escena musical de Estados Unidos en los años treinta, como una joven promesa nacida un 20 de marzo de 1915.

Pero sus dotes en el instrumento de cuerda no estaban solas, a ellos había que agregarle una poderosa voz capaz de hipnotizar a miles de personas.

Al rock and roll se le han asignado muchos padres y padrinos, pero si tuviésemos que señalar un antecesor femenino del género Sister Rosetta Tharpe merece una mención de honor, aun habiendo salido del mundo del góspel, cuya espiritual lírica es una de sus principales características. Del rock no tanto.

Tharpe fue una de las primeras grandes estrellas del góspel norteamericano, así como una pionera en la incursión desde este género hacia el rythm and blues y el rock and roll, lo que le valdrían los epítetos la “Hermana Original del Soul”, así como la “Madrina del Rock”.

Y es que Sister Rosetta Tharpe logró llevar una música típica de la iglesia sureña norteamericana a los clubes nocturnos y salas de concierto de todo el país e incluso del mundo, la popularizó a través de radios y discos, creando una suerte de pop góspel cuyo primer éxito sería el célebre tema “This Train” de 1939. Fue un logro no exento de críticas entre los más conservadores, pero sin duda un fruto de consecuencias irreversibles.     

Un milagro que canta y toca la guitarra

Rosetta Nubin nació en el estado norteamericano de Arkansas, en el pueblo de Cotton Plant. Sus padres: Katie Bell Nubin y Willis Atkins, ambos recogedores de algodón. Fue criada por su madre, una evangelista nómada perteneciente a la Iglesia de Dios en Cristo, que además cantaba y tocaba la mandolina. A los seis años Rosetta ya tocaba la guitarra y mostraba sus dotes vocales en la iglesia. Al poco tiempo se mudaron a Chicago, donde absorbió los sonidos de blues y jazz de la época.

La Iglesia de Dios en Cristo había sido fundada por los predicadores Charles Price Jones y Charles Harrison Mason en 1894, quienes alentaban a sus seguidores a la expresión musical, rítmica y bailable. Creían además en la predica conducida por mujeres, siendo la madre de Tharpe la encargada de dirigir el sermón en ocasiones. No es de extrañar entonces que Rosetta diese sus primeros pasos artísticos en semejante contexto.

La llamaban Little Rosetta Nubin y de niña ya fungía como atracción por su versatilidad y carisma, era el “milagro que canta y toca la guitarra”.

Si bien terminaron instalándose definitivamente en Chicago, viajaban ocasionalmente a convenciones religiosas por todo el país. Fue así como logró una fama considerable como prodigio en un tiempo donde los intérpretes femeninos de color eran una rareza.

En 1934, ya con 19 años la joven se casa con Thomas Tharpe, un predicador de la Iglesia de Dios en Cristo, quien acompañó a ella y su madre en varias de sus presentaciones por el país. Este matrimonio duraría poco, pero sería el responsable del apellido que utilizó por el resto de su vida, y con el cual se dio a conocer cuando se volvió un fenómeno masivo. Sister Rosetta Tharpe se casaría varias veces durante su vida, pero nunca abandonó el Tharpe.

Nueva York       

Culminado el matrimonio, en 1938, Tharpe pasa a instalarse en Nueva York. Rápidamente se empapará de la escena neoyorquina que notará instantáneamente su talento, grabando por primera vez con Decca Records ese mismo año, junto a la orquesta de jazz de Lucky Millinder. Éxitos clásicos del góspel, género con el que Decca incursionó de la mano de Sister Rosetta Tharpe, como "Rock Me," "That's All," "My Man and I" y "The Lonesome Road" generalizaron su fama, convirtiéndola en uno de los primeros actos grabados de góspel comercialmente exitoso.  

“Rock Me” es un tema que artistas como Elvis Presley, Little Richard y Jerry Lee Lewis han citado como influencia. Sister Rosetta Tharpe era vista como una suerte de cantante espiritual que se mecía entre el góspel y lo que sería el rock and roll. Por aquel momento firmó un contrato con la agencia discográfica Reminder de más de siete años de permanencia y pasó a trabajar con el manager Mo Galye.    

Los discos de Sister Rosetta Tharpe causaban un arrebato particular, ya que muchos feligreses notaban la presencia de texturas de música secular con líricas espirituales de góspel. Esto la acercaba entonces a audiencias que no eran particularmente religiosas pero que bailaban y disfrutaban su arte.

Es durante la segunda mitad de los años treinta que comenzará a trabajar con el célebre grupo The Jordanaires, quienes fueron parte importante de su consagración como artista de masas.

La aparición de Tharpe junto al intérprete de jazz Cab Calloway, en el Cotton Club de Nueva York, en octubre de 1938 y junto a John Hammond, en el concierto “Spiritual to Swing”, en el Carnegie Hall en diciembre de ese mismo año acrecentaron la reputación de la guitarrista. El público presenciaba una verdadera revolución, que no era ajena a las controversias. Era góspel tocado en clubes nocturnos donde la gente iba a bailar, interpretado además junto a bandas de blues y jazz, con una carismática mujer tocando la guitarra elocuentemente. Algo poco común para aquellos tiempos.

A finales de los años treinta Sister Rosetta Tharpe también publicaría otro de sus grandes e inmortales éxitos, el clásico “This Train”, cuyo vibrante ritmo contagió a grandes masas poco acostumbradas al góspel, y que ha sido versionado por infinidad de artistas de los más diversos géneros.

Sister Rosetta Tharpe adquiría protagonismo en un tiempo donde la masculinidad era relacionada directamente con los dotes para la guitarra. Tharpe desafió los prejuicios de género demostrando un virtuosismo y un carisma que opacó a muchos de sus pares masculinos, si bien no faltó la crítica que la “halagara” con el cumplido: “toca como un hombre”. No en vano triunfó en varias batallas de guitarristas en el teatro Apollo de Nueva York.

La llegada de la II Guerra Mundial no previno a Tharpe de seguir haciendo discos, fue una de las pocas artistas gospel que grabó placas para las tropas que combatían en el extranjero. Su canción “Strange Things Happening Every Day” grabada en 1944 junto a Sammy Price, pianista de boogie woogie de la disquera Decca, demostró una evolución que destilaba destreza instrumental y riqueza lírica. “Strange Things Happening Every Day” fue el primer tema de gospel en llegar al top diez del Billboard's Harlem Hit Parade, un logro que repetiría varias veces en su carrera.    

No son pocos los que afirman que esa grabación es una de las primeras de rock and roll. Siendo promocionado durante varias giras en los años cuarenta, junto a varios grupos de góspel, incluyendo el célebre Dixie Hummingbirds.   

Sister Rosetta Tharpe adquiría protagonismo en un tiempo donde la masculinidad era relacionada directamente con los dotes para la guitarra. Tharpe desafió los prejuicios de género demostrando un virtuosismo y un carisma que opacó a muchos de sus pares masculinos, si bien no faltó la crítica que la “halagara” con el cumplido: “toca como un hombre”. No en vano triunfó en varias batallas de guitarristas en el teatro Apollo de Nueva York.

En 1946 Tharpe se asoció con la cantante Marie Knight y comenzó una ronda de giras que durarían varios años, a la vez que grabaron temas como "Up Above My Head" y "Gospel Train". Esta fructífera asociación culminaría tiempo más tarde debido a diferencias con respecto a la dirección musical que aspiraban. Knight estaba cansada del gospel y quería incursionar en la música popular. Además la popularidad de ambas comenzó a disminuir paulatinamente. La santa Tharpe y la pecadora Knight, papeles que varias veces asumían en los conciertos, se separaron empezando los años cincuenta.

En 1951, con motivo de la boda con su manager Russell Morrison, Sister Rosetta Tharpe realizó un concierto pago donde asistieron más de 25 mil personas. El evento se llevó a cabo en el Griffith Stadium de Washington, D.C. Se trató de su tercer matrimonio.

Declive

En 1957 Sister Rosetta Tharpe llevó a cabo una gira de un mes en el Reino Unido, junto al trombonista Chris Barber.   

Para el año 1964, motivada por el gran interés que despertaba el blues en aquel momento, Sister Rosetta Tharpe recorrió Europa como parte de la Caravana del Blues y el Gospel, junto a artistas de la talla de Muddy Waters y Otis Spann, Ransom Knowling y Little Willie Smith, Reverend Gary Davis, Cousin Joe, Sonny Terry y Brownie McGhee.

Tharpe solía presentarse junto a Cousin Joe en el piano. Aquella gira fue concertada entre Geoge Wein y Joe Boyd. Un célebre concierto, bañado por la lluvia, fue grabado por la televisión local de Manchester, específicamente el célebre canal Granada, en la estación de tren abandonada de Wilbraham Road, en esa ciudad inglesa. La banda tocó en una plataforma, mientras el público presenciaba aquello desde otra. Un mágico espectáculo para el recuerdo en lo que fue la carrera de Sister Rosetta Tharpe, el cual puede ser visto en YouTube al momento que canta “Didn’t it Rain” entre charcos.

Tharpe, aquejada por la diabetes, empezó a bajar el ritmo de sus presentaciones debido a la enfermedad. Luego, en 1970, sufre un ataque al corazón. Al poco tiempo deben amputarle una pierna por complicaciones con la diabetes. Un 9 de octubre de 1973, poco antes de asistir a una grabación, muere en Filadelfia tras otro ataque al corazón, esta vez fulminante. Fue enterrada en el cementerio Northwood de esa ciudad, a donde se había mudado en 1957. Su tumba no tuvo lápida.

Desaparecía así aquella pionera capaz de mezclar aquel blues urbano y melódico con el gospel tradicional, en un cadencioso contexto con aires de swing y jazz que claramente fungió como precursor del rock and roll.

El extraordinario Little Richard, una de las primeras estrellas pesadas del rock and roll, siempre se refirió al enérgico, armonioso y acompasado estilo de Sister Rosetta Tharpe como uno de sus preferidos. Por ello la tenía entre sus principales influencias. De hecho, en 1947, tuvieron la oportunidad de conocerse en un evento donde éste le hizo de telonero, siendo invitado por ella, más tarde esa noche, a cantar juntos. Dicen que tras pagarle por aquello Richards se inspiró para perseguir una carrera musical, más allá de prestar su voz a las bandas de iglesia. Era algo que ambos tenían en común, haber incursionado en el arte debido a la religión.

Johnny Cash fue otro que la tuvo entre sus grandes influencias. Cuando fue incluido en el  Salón de la Fama del Rock and Roll se refirió a ella como una de sus cantantes preferidas desde su niñez. Su hija, Rosanne Cash, aseguró alguna vez en una entrevista que era la cantante predilecta de su padre.

Tharpe, que grababa con guitarra eléctrica desde los años cuarenta, presentó temas como "Rock Me," "That's All," "My Man and I" y "The Lonesome Road" que, como ya hemos dicho, sonaban a rock and roll. Sobre todo a Chuck Berry y Elvis Presley.

Aretha Franklin, Jerry Lee Lewis e incluso Isaac Hayes, destacaron su canto, interpretación y presencia en tarima como una importante influencia en su trabajo. También lo hicieron personajes tan disímiles como Tina Turner, Meat Loaf, Neil Sedaka y Karen Carpenter.

Redención

Pasaron varias décadas antes de que resurgiera el interés por el trabajo de esta pionera del gospel, el blues y el rock and roll. Biografías, artículos y honores empezaron a aparecer intermitentemente. Para 1998 el Servicio Postal de Estados Unidos lanzó una estampilla conmemorativa de su legado. En 2007 fue introducida al Salón de la Fama del Blues. En 2008 se llevó a cabo un concierto para reunir fondos para colocar una lápida digna en el lugar donde reposaban sus restos, a la vez que se declaró el 11 de enero como el día de Sister Rosetta Tharpe en el estado de Pensilvania, donde residió los últimos años de su vida. “Podía cantar hasta hacerte llorar y luego cantar hasta que bailaras de alegría. Ayudó a mantener viva la iglesia e hizo disfrutar a los santos” reza el epitafio que ahora puede verse en su pequeño mausoleo.  

En 2011 la BBC estrenó un documental llamado “Sister Rosetta Tharpe: La Madrina del Rock and Roll”, escrito y dirigido por el cineasta británico Mick Csaky. En 2013 el film fue mostrado en Estados Unidos a través de la serie de PBS “Maestros Americanos”.

En marzo de 2015, con motivo de los cien años de su nacimiento, el documental fue proyectado nuevamente en varias salas de Estados Unidos y Reino Unido.

Finalmente, en septiembre de 2016, fue estrenado el musical “Marie And Rosetta”, inspirado en la relación entre Sister Rosetta Tharpe y Marie Knight. Actualmente es presentado en el Atlantic Theater de Nueva York.

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