Usted está aquí

Música para correr

Imagen de carlos

Es un hecho, correr está de moda y cada vez es más común encontrar publicaciones en redes sociales en las que alguno de nuestros amigos presume la cantidad de kilómetros que ha corrido, las fotos de la última carrera que finalizó y el estado de ánimo tan maravilloso que tiene a partir de que empezó este hábito. 

Sin duda, el mundo se encamina a un estilo de vida más sano pues el estilo de vida pasado, en el que se comían ingentes porciones de comida rápida y refrescos, ha matado a la mayoría de los que lo practicaban. Lo orgánico ha desplazado a los productos procesados, la etiqueta light ha perdido credibilidad, los sustitutos del azúcar han sido reemplazados con (!) azúcar y la gente ha descubierto los cuantiosos beneficios de hacer algún tipo de actividad física y, como cualquier otra de las actividades del ser humano, ha de ser acompañada con música.

Desde que la música se volvió portátil, con el surgimiento del Walkman y el autoestéreo, nuestras canciones favoritas nos acompañan prácticamente a cualquier lado. A partir de entonces se ve a atletas entusiastas portando todo tipo de audífonos, ese mágico mecanismo que permitió el aislamiento de la persona con el mundo y que construye una burbuja solipsista alrededor suyo.

Gracias a la tecnología antishock que permitía que la música no dejara de sonar a cada paso que uno daba, se cambió del casete al formato CD, posteriormente esta tecnología fue sustituida por los dispositivos mp3 y al mismo tiempo surgió el revolucionario iPod. Últimamente, los usuarios prefieren reproducir su música directamente de sus celulares que, gracias al aumento en la capacidad de almacenamiento ha permitido que se cargue un solo dispositivo.

Beneficios de correr con música

Uno de los beneficios más palpables de correr con música es que el entrenamiento resulta más agradable, sobretodo para los principiantes pues es en esta etapa cuando más fácilmente se deserta. Muchos corredores dicen que escuchar música al correr ahuyenta el cansancio, ayuda a no aburrirse y distrae el dolor que puede generar el entrenamiento físico. De igual forma, quienes corren solos se sienten acompañados si lo hacen con música, como sucede en otras tantas de nuestras actividades diarias. Por otra parte, para algunos, el momento de correr resulta sagrado pues es el único en el que pueden escuchar música y abstraerse de la realidad (además del que pasan atascados en el estrés del tráfico).

el cuerpo busca sincronizar el tiempo de la música con su propio pulso interno y permite regular funciones del organismo como la respiración, el paso del corredor, e incluso los latidos del corazón.

Además de estas cuestiones subjetivas, existen estudios científicos que comprueban los beneficios de correr con música. Por ejemplo, en la revista Asiática de Medicina del Deporte, se publicaron los resultados de un estudio en el que se comparó la frecuencia cardiaca y el cansancio percibido en un grupo de sujetos que escucharon música con un beat elevado (120 y 140 bpm) contra otro grupo que no escuchó música y comprobaron un incremento significativo en el rendimiento deportivo de los que se expusieron a la música durante el entrenamiento.[1]

Otro estudio realizado por investigadores de la Universidad John Moores de Liverpool, Inglaterra, en 2009, corrobora que la música puede aumentar el rendimiento atlético. En ese estudio, los investigadores elevaron el tempo o pulso de las canciones sin el conocimiento de los sujetos a estudiar, quienes lograron correr un 3.5% más rápido que quienes escucharon un tempo más lento que, por su parte, disminuyeron su velocidad en un 9.8%.[2] Esto se puede explicar debido a que el cuerpo busca sincronizar el tiempo de la música con su propio pulso interno y permite regular funciones del organismo como la respiración, el paso del corredor, e incluso los latidos del corazón.

Finalmente, contamos con el testimonio del doctor Costas Karageorghis, recuperado por el periódico El País, [3] quien asegura que escuchar música mientras corremos puede mejorar el rendimiento hasta en un 15%. Este experto de la Universidad de Brunel publicó el libro Inside sport psychology con base en sus veinte años que lleva estudiando los efectos de la música sobre el ejercicio. Los resultados de sus investigaciones coinciden con las publicadas en la Revista Asiática de Medicina del Deporte en que la música para realizar un ejercicio de moderado a intenso debe tener un tempo entre 120 y 140 beats por minuto, lo que coincidiría en la música clásica con los tempos allegro y vivace

El desarrollo de aplicaciones para cuantificar los pasos y el ritmo de carrera como Nike+ running también dan un lugar importante a la música ofreciendo la posibilidad de sincronizar la biblioteca del usuario con la app.

Para el doctor Costas Karageorghis “La música es la droga legal de los atletas” pero esta afirmación hace alusión principalmente a los corredores amateurs ya que los atletas de alto rendimiento tienen la capacidad de concentrarse en sí mismos al entrenar mientras que el resto de los corredores buscan un estímulo externo que les permita distraerse mientras corren. Por lo tanto, los beneficios de la música disminuirán a medida que sube la velocidad y el nivel del atleta.

Perjuicios de correr con música

En comparación con los beneficios de correr con música, las contraindicaciones que existen son mucho menores. La más importante es que te pueden distraer de los peligros que hay en el camino. Esto sucede incluso cuando caminamos con los audífonos puestos ya que nos evadimos de las señales sonoras que están a nuestro alrededor y que podrían salvarnos la vida. El claxon de un coche, el grito de una persona previniéndonos de algún peligro o el ruido que antecede a un desastre podría ser ignorado si el sonido de la música es demasiado alto y obstruye los sonidos del entorno.

Además, prestamos menos atención al ritmo de nuestra respiración y al impacto de cada pisada lo que podría ocasionar que desarrollemos una técnica deficiente y en el peor de los casos, lesiones. Por otra parte, existe la posibilidad de que se afecte la percepción de la velocidad a la que se corre mientras se escucha música, haciéndonos creer que vamos más rápido de lo que en realidad estamos corriendo. Por último, acompañar nuestros entrenamientos con los sonidos de nuestras canciones favoritas puede generar dependencia y si por algún motivo se nos olvidaron los audífonos o el celular se quedó sin batería, la experiencia de correr pasaría de placentera a desagradable.

Por último, aunque no está relacionado exclusivamente con la actividad deportiva, es importante recordar que si se corre por más de una hora con el volumen de la música muy alto puede provocar sordera temporal por lo que el doctor Karageorghis sugiere dejar las canciones para el final, es decir, para cuando realmente se necesite un estímulo fuerte.

La industria alrededor de la música y las carreras

Las empresas organizadoras de eventos deportivos no han sido ajenas al estrecho vínculo que existe entre la actividad física y la música por lo que han generado una fusión entre ambas: carreras con conciertos incluidos como “Rock and roll medio maratón”, en el que se presentan importantes bandas de la escena para dar aliento a la gente en competencia. La derrama económica que genera este tipo de eventos es cuantiosa por lo que el esquema ha sido replicado en diferentes ciudades alrededor del mundo.

Spotify cuenta con la opción Running en su versión Premium para dispositivos móviles.

El desarrollo de aplicaciones para cuantificar los pasos y el ritmo de carrera como Nike+ running también dan un lugar importante a la música ofreciendo la posibilidad de sincronizar la biblioteca del usuario con la app. Pero hay quien ha ido más allá. En el laboratorio del doctor Max Doneland se ha creado la aplicación para móviles Cruise Control, donde el corredor marca sus objetivos de velocidad y resistencia, y un algoritmo escoge la música que se adaptará a la carrera que vaya a realizar.

Esta aplicación ha sido desarrollada gracias a los informes realizados por un equipo de fisiólogos de la Universidad Simon Fraser, en Canadá, en los que se logró “acelerar o disminuir el paso de los corredores de acuerdo con los beats de la música y mantenerlos en esa cadencia mientras el sonido continuaba. Incluso en los casos en los que la frecuencia era más alta o más baja que la habitual, los corredores se alineaban con la música”.

Spotify cuenta con la opción Running en su versión Premium para dispositivos móviles. Esta herramienta hace que cada canción iguale tu paso. Existen varias playlists con diferentes géneros (indie, reggae, electrónica, rock, metal) y tipos de carrera, por ejemplo, si es matutina o vespertina, si es a campo traviesa o en la ciudad, de velocidad o de fondo. Además de contenido musical exclusivamente creado para correr, por lo que las alternativas se multiplican exponencialmente en comparación con otras formas de buscar la música ideal mientras corres.

Por ejemplo, muchos sitios especializados para runners publican listas musicales mes con mes. En el mejor de los casos, generan estas playlists directamente en Spotify o algún otro servicio de streaming pero generalmente cuelgan los videos de Youtube para que sus lectores busquen, descarguen o agreguen en sus listas personales cada una de las canciones.

Sin duda, estas sugerencias resultan de gran valor para que escuchemos mientras corremos otras canciones además de los clichés como “The Eye of the Tiger” de la película Rocky, “We are the Champions” de Queen o “Chariots of Fire” de la película del mismo nombre, pero en este artículo no es nuestra intención ofrecer una sugerencia pues sabemos que cada lector es un mundo y los gustos que cada quien tenga, serán los que determinen su playlist al momento de correr.

A pesar de las opciones arriba descritas, incluso hoy en día existen empresas que se encargan de publicar discos para corredores. Tal es el caso de Ministry of Sound quien apenas el 8 de septiembre pasado publicó un álbum llamado The Running Bug, que contiene 28 canciones y 2 sesiones de música electrónica.

Varias actividades deportivas se hacen al ritmo de la música: desde el yoga hasta el zumba, pasando por los aerobics, el spinning y el cross fit. En ellas también se ha demostrado que existen beneficios al acompañarlas con música. De acuerdo con un estudio de 2004 realizado por investigadores de la Universidad de Lincoln, Inglaterra, los voluntarios a los que se les pidió mantener un peso la mayor cantidad de tiempo posible fueron capaces de sostenerlo significativamente más tiempo si escuchaban “música motivacional” que si no lo hacían, lo que se puede traducir en una mayor resistencia muscular.

Existe la teoría de que el origen de la música está relacionada con una cuestión evolutiva y de supervivencia basada en la necesidad de los primeros grupos humanos para moverse más rápidamente en conjunto. De ser así, se entendería a la perfección el fuerte lazo que existe entre el movimiento corporal y la escucha musical. Finalmente, no importa si es pop, electrónica o reggaetón, lo primordial es activarse y mantenerse en forma, pues a diferencia de nuestros antepasados prehistóricos, nosotros no necesitamos correr para salvar nuestras vidas perseguidos por un mamut, por lo que el sedentarismo y nuestros hábitos alimenticios han producido problemas de salud que en la actualidad podrían considerarse como nuestros nuevos depredadores.


[1] http://runfitners.com/2013/02/musica-para-correr-mas-rapido-escuchar-musica-en-el-calentamiento-y-el-rendimiento-deportivo-consejos-para-corredores/

[2] http://runfitners.com/2012/01/puede-la-musica-hacerte-correr-mas-rapido-motivacion-para-corredores/

[3] http://elpais.com/elpais/2013/03/22/eps/1363958357_561917.html

 

Estamos en redes ¿ nos sigues ?