Usted está aquí

La dictadura del dengue

Imagen de carlos

En Paraguay se está gestando algo similar a lo que fue la movida española de los 80, el movimiento de rock en tu idioma, que tuvo eco en toda Hispanoamérica, o la avanzada regia en México de la década de los 90.

 

 Un lugar llamado Paraguay

 

Son pocas las referencias que llegan a nosotros sobre el Paraguay, antes de mi llegada, lo poco que conocía sobre el país que me albergaría por un semestre se reducía al futbolista Salvador Cabañas, que por poco encuentra la muerte en un bar de México; a Fernando Lugo, ex presidente destituido por lo que algunos consideran como un golpe de estado y a la controvertida y voluptuosa hincha de la selección paraguaya, Larissa Riquelme.

Geográficamente, también puede que resulte complicado ubicarlo pues aún después de un par de meses en el país guaraní, había gente en mi país (México) que pensaba que me encontraba en Uruguay. En el peor de los casos, niegan su existencia. Por eso, antes de adentrarme a hablar de cuestiones musicales de este país sudamericano, habrá que esclarecer algunas dudas de este país latinoamericano.

 

Paraguay es un pequeño país en el corazón de Sudamérica que cuenta con poco más de seis millones y medio de habitantes. Geográficamente comprende dos regiones divididas por el Río Paraguay, las cuales son completamente distintas entre . En la parte Oriental la tierra es de color rojizo y es muy fértil y aquí se encuentra la gran mayoría de la población paraguaya, así como sus más importantes urbes: Asunción, Encarnación y Ciudad del Este. A la región Occidental genéricamente se le llama Chaco, su tierra es árida y de color gris, está muy poco poblada por menonitas, quienes han despojado de sus tierras a los indígenas que ahí vivían desde antes de la llegada de los españoles. El término de Chaco parece denominar un lugar inhóspito y casi imaginario.

 

Paraguay es el único país que además del castellano, considera una lengua matricial como idioma oficial. El guaraní, o la mezcla del mismo con castellano que llaman yopará, es utilizado por un gran porcentaje de la población indígena y mestiza. La economía está sustentada en la exportación de energía eléctrica, rubro en el que ocupan el segundo lugar a nivel mundial, gracias a la hidroeléctricas Itaipú, una de las más grandes del mundo y que comparten con Brasil; y la represa Yacyretá en la que colaboran con Argentina. Además, son grandes productores de soja, carne y stevia (un edulcorante natural endémico).

 

La dictadura

 

El título de este artículo engloba mucho de la cultura paraguaya. Acostumbrado a los gobiernos despóticos, Paraguay tuvo la dictadura más larga de América Latina en el siglo XX. Siete lustros que corrieron de 1954 a 1989 bajo el mando del militar Alfredo Stroessner. Durante la mayor parte del siglo XIX, tuvo gobiernos que más que dictaduras parecían monarquías, pues el poder lo ostentó sucesivamente Gaspar Rodríguez de Francia, tío de Carlos Antonio López, padre a su vez de Francisco Solano López quienes en suma dirigieron los designios del país por más de medio siglo.

 

Sólo una guerra en la que se vieron involucradas varias naciones, permitió que el poder cambiara de manos después de un periodo de ocupación extranjera. Nos referimos a la guerra de la triple alianza, la cual se gestó de 1864 a 1870 y tuvo devastadoras consecuencias para los paraguayos, cobrando la vida de entré un 50 y un 85% de su población y aproximadamente de un 90% de los hombres en edad de participar en el combate.

 

En el inconsciente colectivo aún flota el fantasma de la devastación prácticamente total que representó la guerra de la triple alianza. Incluso se le utiliza como explicación para justificar las circunstancias desfavorables en las que en pleno siglo XXI se encuentra el país. Han pasado más de 140 años desde el final de la guerra. Si ese argumento tuviera validez, entonces no se podría explicar cómo Alemania, que fue devastada en la Segunda Guerra Mundial sea la gran potencia que es ahora.

 

El dengue

 

A esta larga tradición de dictadores, no la sustenta otra cosa más que el dengue. Pero se preguntará, estimado lector, ¿qué tiene que ver una enfermedad transmitida por un mosquito con la política de un país? Déjeme explicar un poco a lo que me refiero. Paraguay es un país, como muchos en Latinoamérica, que vive sumido en la pobreza y la desigualdad. Incluso su capital, Asunción, padece problemas que en otros países solo se observan en zonas rurales. Edificios abandonados después de la caída de la dictadura, son parte del paisaje que uno puede ver mientras camina por las sucias y estrechas calles del centro. La ausencia de un sistema de drenaje adecuado en la creciente ciudad hace que fácilmente se generen encharcamientos en los que el mosquito encuentra su hábitat ideal.

 

De igual forma que un pequeño insecto como el mosquito, puede llegar a matar a un organismo complejo como el ser humano alimentándose de su sangre; un solo individuo, puede llegar a exterminar a toda una sociedad.

Pero más allá de este factor, el más importante es el de la educación. La ignorancia es, sin duda, el elemento que mata más personas, ya que los lugares de incubación del mosquito se pueden erradicar manteniendo la limpieza y eliminando las anegaciones de agua. Lo más común es que los mosquitos no vuelen más allá de 100 metros a la periferia de donde nacieron, por lo que si uno adquiere dengue es, digámoslo así, su propio dengue. 

 

En este tiempo en Paraguay, no conocí a una sola persona que no hubiera tenido dengue o que hubiera tenido un familiar directo con esa enfermedad. Algo aún más alarmante es que del año pasado a este se cuadriplicaron los contagios. ¿A qué se debe este incremento? Probablemente a que en este año las autoridades se dedicaron a hacer campaña electoral, en vez de hacer campañas de salud en contra del dengue. 

 

De igual forma que un pequeño insecto como el mosquito, puede llegar a matar a un organismo complejo como el ser humano alimentándose de su sangre; un solo individuo, puede llegar a exterminar a toda una sociedad. Durante varios siglos, se ha producido un etnocidio, en mayor o menor medida, en contra de los 20 diferentes pueblos originarios del Paraguay. En los primeros años de la vida independiente de ese país, se le premiaba al soldado que llegase a matar a un indígena. Ya en el siglo XX, hay historias terribles que cuentan que durante la dictadura, un estanciero roció aldeas enteras con gasolina desde una avioneta y posteriormente les prendió fuego.

 

Situación política actual

 

A diferencia de algunas naciones del cono sur que han virado en épocas recientes a diversas corrientes asociadas a la izquierda; Paraguay ha decidido regresar al partido del anteriormente mencionado dictador Stroessner a la presidencia. Algo que a simple vista parece poco sensato y que si profundizamos en su análisis, lo es aún más.

 

Después de más de seis décadas de poder hegemónico del partido colorado, Fernando Lugo llegó a la presidencia en 2008 como un candidato independiente que aglutinó a varios partidos tanto de izquierda como de derecha. Muchos paraguayos consideran que durante su gestión se logró un avance sin precedentes en diversos rubros de la vida nacional. Sin embargo no logró concluir su gestión por lo que muchos consideran un golpe de estado (lo que le costó a Paraguay la exclusión del Mercosur). Federico Franco, del partido liberal, lo sucedió hasta finalizar el periodo que le hubiese correspondido. Sin embargo, en menos de dos años, logró ganarse la antipatía del electorado que favoreció a Horacio Cartes, de la Asociación Nacional Republicana, quien superó al candidato del partido liberal. Pero este proceso electoral no fue tan simple como parece. En febrero de este año, a poco menos de tres meses de que se realizarán los comicios, el avión del controvertido y opositor candidato por el partido UNACE, Lino Oviedo, se estrelló con consecuencias fatales. 

 

El candidato vencedor, no es un político convencional. De hecho, Horacio Cartes nunca había figurado antes de esta elección, ya que más bien se había dedicado al mundo de los negocios. Algunos de ellos ilegales, pues se le relaciona con el tráfico ilegal de tabaco, drogas y lavado de dinero. En el año 2000, incautaron 343 kilos de marihuana y 20 de cocaína en un avión que aterrizó en una de sus fincas. Más tarde, en el 2004 fue acusado por el gobierno de Brasil de contrabandear tabaco a su empresa Tabacalera del Este y en 2010 aparece como sospechoso de lavado de dinero por los informes de Wikileaks.

 

Uno de los ejemplos más claros de que la visión stronista aún permea a la sociedad paraguaya, es la Universidad Nacional de Asunción. Pues, a diferencia de muchos centros de saber en otras latitudes del mundo, esta institución no parece estar a la vanguardia en la vida académica y cultural de Paraguay y aún mantiene su afiliación política "colorada". Por más que sea una institución pública, la experiencia me hizo comprobar que la mayoría de sus alumnos pertenecen a estratos más bien altos de la sociedad y que la gratuidad no está garantizada. Lo más lamentable del caso es que los personajes más notables de la cultura y la vida pública no se encuentran al interior de la misma, sino más bien alejados de esta por la ideología política imperante en sus viejas estructuras directivas, que no dan cabida a otras visiones.

 

Esta situación genera un par de consecuencias complementarias. En primer lugar, el éxodo de paraguayos a distintos países, principalmente de Hispanoamérica, que les permiten una mejor formación y, en segundo lugar, el arribo de extranjeros en cuyas manos recae la mayor oferta de actividades culturales que existen en el país. Tal es el caso del Centro Cultural España Juan de Salazar, la Alianza Francesa, el Instituto Paraguayo Japonés, entre otros.

 

Más allá de todas las cuestiones negativas de Paraguay que aquí tratamos  y que en comparación con otros países según los estándares de organismos internacionales como la OCDE lo ponen en desventaja, día a día surgen grandes y rápidos cambios que permiten imaginar que en 10 o 20 años más, Paraguay tendrá un rostro distinto al de ahora. La gente comenta que hace 5 o 6 años fue que se empezó a dar un cambio significativo en el crecimiento de la ciudad, en la mejora de la economía y en muchos otros aspectos, dentro de los cuales, por supuesto, se encuentra la cultura, el arte y en específico la música, a la cual dedicáremos lo que resta del artículo.

 

Brevísimo panorama de la  Música Paraguaya

 

La historia de la música en Paraguay realmente se empieza a reescribir desde hace poco tiempo, pues con la ya mencionada guerra de la Triple Alianza, la mayoría de los documentos históricos previos se perdieron. Inclusive, aún ahora, no se sabe a ciencia cierta quién fue el compositor de la música de su himno nacional, teniendo tres posibles opciones. Más allá de la música de las misiones jesuíticas y franciscanas, en las que se ha centrado la investigación musicológica, no llegan a nuestros días más que datos aislados de la música anterior al siglo XX.

 

Fue a finales del siglo XIX y principios del XX cuando los discípulos  de los músicos extranjeros que habían llegado a Paraguay empezaron a destacar por su labor musical. El máximo ejemplo de ello fue Agustín Pío Barrios "Mangoré", el mejor guitarrista de Paraguay. "La Catedral", de Mangoré, es una de las piezas paraguayas más conocidas internacionalmente junto con "La Galopera", de Mauricio Cardozo Ocampo y "El pájaro chogüi". (Aunque este último tema no lo escuché en vivo ni una sola ocasión).

 

Un dato que nos revela la situación del rock paraguayo es que apenas en 1983 el grupo Pro Rock Ensamble publicó el primer LP de rock paraguayo de la historia; Música para los perros. Tuvieron que pasar cinco años para que saliera al mercado el segundo disco de rock paraguaya. En este caso correspondió a RH+ con su disco Brebajes de amor.

La música de arpa también es de gran importancia y encuentra en Félix Pérez Cardozo uno de sus máximos exponentes. De igual forma, la polka paraguaya y la guarania (género creado por José Asunción Flores al disminuir el tempo de la polka paraguaya) son los géneros propios más importantes en Paraguay. Pero más allá del contexto histórico, lo que nos interesa es mostrar lo que se escucha, lo que se toca y lo que se compone en la actualidad.

 

El viajar a Paraguay es como viajar en el tiempo por lo menos unos 20 años atrás, específicamente en el aspecto musical esto tiene un factor bastante emocionante y esperanzador pues se pueden observar ciertos indicios de que algo grande está por suceder.

 

El renacimiento de Paraguay está estrechamente ligado con la caída de la dictadura en el año 1989. No obstante, es apenas en estos tiempos cuando la primera generación de paraguayos que nació fuera del yugo stronista -esto a su vez también tuvo la nefasta consecuencia del nuevo ascenso del partido colorado- empieza a cobrar notoriedad en la vida pública y artística de Paraguay.

 

Podríamos hablar de que en Paraguay se está gestando algo similar a lo que fue la movida española de los 80, el movimiento de rock en tu idioma, que tuvo eco en toda Hispanoamérica, o la avanzada regia en México de la década de los 90, por citar algunos ejemplos. Esta nueva generación de rock paraguayo está encabezada por grupos como Flou, Salamandra, Kchiporros, Bohemia Urbana, La Secreta, Pirakutu, y Villagrán y Bolaños.

 

Cada uno de ellos cultiva un género musical distinto, tienen su estilo propio y forman parte del heterogéneo panorama del rock paraguayo que, poco a poco, gana terreno en el gusto de los jóvenes frente al reggaetón y la cumbia villera. Algunas de estas agrupaciones mezclan el guaraní con el castellano, cosa que en tiempos anteriores no se hubiera ni imaginado. De igual forma, el folklore paraguayo se hace presente con algunas mezclas de polka, con su típico ritmos de 6/8, y la temática que aborda es el vivo reflejo de la problemática que viven los paraguayos actualmente. 

 

Los venues underground que hace apenas unos años eran vistos con malos ojos, ahora son los lugares de moda. Tal es el caso de Rockero, que en el espacio de tiempo que estuve en Asunción, tuvo que empezar a cobrar cover pues el lugar se colmaba de gente todos los fines de semana. Debido al este éxito, otros lugares han copiado la fórmula, como el Shamrock, el cual abrió sus puertas apenas hace un año con los mismos resultados positivos. Aún así, las opciones se reducen a cuatro o cinco lugares más.

 

Un dato que nos revela la situación del rock paraguayo es  que apenas en 1983 el grupo Pro Rock Ensamble publicó el primer LP de rock paraguayo de la historia; Música para los perros. Tuvieron que pasar cinco años para que saliera al mercado el segundo disco de rock paraguaya. En este caso correspondió a RH+ con  su disco Brebajes de amor. En el año 1999 surgió Kamikaze Records, sello independiente que fundó el productor argentino Willy Suchard, el cual ha firmado y dado impulso a muchas bandas independientes de Paraguay, haciendo compilados con los singles de varios de ellos con la finalidad de difundir un poco más el rock nacional.

 

Otro dato que puede dar cuenta del acontecer en el rock paraguayo, es la inclusión de sus agrupaciones en festivales internacionales. La primera aparición de una banda en este tipo de eventos fue en el Cosquín Rock de 2010, cuando 3fronteras fue parte del cartel oficial. En La edición de este año del festival Vive Latino, Kchiporros fue la primera banda en representar a su país en los 14 años que lleva realizándose. Por el otro lado, la realización de festivales en territorio paraguayo data de 1988, año en que se llevó a cabo el festival que llevó por nombre "Rock in Sanber", debido a que se hizo en San Bernardino, ciudad de veraneo cercana a la capital. Tuvo como cabezas de cartel a Soda Stereo y Fito Páez; y también participaron las bandas nacionales RH+ y Onda Corta

 

Posteriormente, los conciertos multitudinarios que se han hecho, sobre todo en Asunción, han sido auspiciados por compañías cerveceras o telefónicas destacando en el último año el arribo de The Killers y The Cure, además de que ya se tienen confirmadas las fechas para Red Hot Chili Peppers y Iron Maiden. En años anteriores, los pocos artistas internacionales que han pisado territorio guaraní han sido Paul McCartney, Bon Jovi, Guns n' Roses y Aerosmith.

 

Ahí, una importante oleada de jazz apareció a finales de los años 70 y principios de los 80, por lo que los máximos exponentes del género rondan los 60 años de edad. En Paraguay, por el contrario, los músicos de jazz rondan los 30 o 40 años y la escena jazzística está en pleno apogeo.

 

El hecho de estar entre dos grandes monstruos de la música latinoamericana como Argentina y Brasil, también ha tenido efectos en la escena musical paraguaya. Por lo mismo, se escucha mucha música en portugués, (samba, bossa-nova,  y pop-electrónica de lo más comercia)l. Así mismo sucede con la música producida en Argentina. Lo curioso del caso, es que las agrupaciones argentinas no tienen acostumbrado ir a hacer conciertos para el público paraguayo. Por ejemplo, Babasónicos llega a ir a México tres veces por año mientras que a Paraguay sólo ha ido un par de veces en toda su historia. Del mismo modo, la música de Uruguay también es bien acogida por el público paraguayo. Uno de los grandes favoritos es La Vela Puerca, grupo que surgió a mediados de los noventa y que aquí sigue estando tan vigente como en sus mejores días. 

 

La radio en Asunción no tiene frecuencias dedicadas 100% al rock por lo que la programación de algunas radiodifusoras mezclan pop y rock, privilegiando a los grupos extranjeros. Es por ello, que se considera como un gran logro que por primera vez en la historia, una banda de rock  haya colocado su sencillo en el número uno de una radio local. La banda a la que hacemos alusión es Flou con su tema "Delirio" en la primera década del nuevo milenio. La radio en internet es la opción para un público cada vez más ávido de alternativas musicales. Dentro de las múltiples actividades que realiza el Centro Cultural España Juan de Salazar, está la de tener precisamente una radio por internet llamada Ondas Ayvu, que si bien no es suficiente para la demanda que empieza a tener el rock, es una buena opción para escuchar diferentes sonoridad es a las que presentan las demás radiodifusoras comerciales.

 

Ahora pasemos a otros ambientes dentro de la sonósfera de Paraguay. Toca el turno de hablar muy brevemente del jazz. Resulta inevitable caer en comparaciones, pues lo que más conozco es la vida musical de México. Ahí, una importante oleada de jazz apareció a finales de los años 70 y principios de los 80, por lo que los máximos exponentes del género rondan los 60 años de edad. En Paraguay, por el contrario, los músicos de jazz rondan los 30 o 40 años y la escena jazzística está en pleno apogeo. Tiene una gran presencia sobre todo en el ámbito académico, organizándose desde hace dos años el Festival Internacional de la Universidad Nacional de Asunción. Además, se han publicado recientemente libros y discos del género en cuestión, algo que a simple vista podría parecer ordinario, pero que no resulta sencillo en Paraguay.

 

He de confesar que durante los cuatro meses que estuve en Paraguay, quizá asistí a más conciertos que en un periodo similar en México. Esto se puede deber a que no había mucho más que hacer, pero por otro lado, también habla de la gran cantidad de eventos musicales de toda índole que existen sobre todo en Asunción. Un par de veces por semana, alguna de las orquestas sinfónicas daba un concierto en el Teatro Municipal/Nacional o en el Teatro del Banco Central. De vez en cuando se presentaban ensambles de jazz en uno que otro bar, o había algún evento en las plazas públicas donde se podía escuchar a la banda tradicional o a alguna agrupación  de rock. Como ya habíamos mencionado, sin los espacios como el Centro Cultural España o el Instituto Paraguayo Japonés, el espectro cultural se vería reducido significativamente pues muchas de las actividades se realizan en sus instalaciones. 

 

En el ámbito académico, es necesario destacar que las orquestas sinfónicas son de creación reciente, pues si bien, sus orígenes se remontan a épocas pasadas, fue hasta 1957 que se pudo conformar la primera agrupación estable y con todas las características de una Orquesta Sinfónica. Ésta fue la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción. Cuyo actual director, Luis Szarán, realiza a la par una gran labor desde hace mas de 10 años al dirigir el programa de integración social y comunitaria "Sonidos de la Tierra", en el que por medio de la música se busca sacar de la pobreza y alejar de la violencia a los niños y jóvenes de Paraguay.

 

El boom de música y músicos paraguayos es a su vez, motivo y consecuencia de los grandes cambios que empiezan a surgir en el país. Si apostáramos a que en unos años más la música paraguaya llegará a niveles inusitados sería ir a la segura...

 

La Orquesta Sinfónica Nacional, surgió apenas en el año 2008, y afortunadamente me tocó presenciar el concierto inaugural de la Orquesta Sinfónica del Congreso constituida formalmente como tal recién en febrero de este año. Su director, Diego Sánchez Hasse, es uno de los músicos más prominentes de los últimos tiempos en Paraguay. Se podría considerar al maestro Hasse, como el vivo ejemplo del músico renacentista que además de tocar, tenía que ser buen compositor y teórico. Él cumple  esas condiciones además de ser docente, gestor cultural y decano de la Facultad de Arte y Cultura de la Universidad de Villarica. 

 

La composición musical en la primera migad del siglo XX estuvo marcada por una fuerte tendencia nacionalista que tenía su mayor influencia en la música romántica, a pesar de que en otras partes del mundo ya  empezaban a surgir las vanguardias musicales y la semilla del atonalismo, la bitonalidad, el serialismo y todos los demás ismos. Hasta finales del siglo pasado es que los compositores paraguayos se atrevieron a probar con la llamada música contemporánea teniendo como principales exponentes a los hermanos Luszko y al propio Sánchez Hasse, entre otros.

 

Finalmente, en el ámbito de la investigación musical destaca la labor de un solo hombre que ha tenido que parar en la cárcel en distintas ocasiones y que, para variar, tuvo que salir a estudiar en el extranjero para poder empapares de las nuevas tendencias en la investigación. Me refiero a Guillermo Sequera, quien estudió en la Universidad París VII y que desde el año 2010 es consultor de la UNESCO en el área de patrimonio inmaterial de la humanidad entre muchos otros cargos. Para no hacer de estas líneas un currículum, únicamente referiré a él como uno de los pocos intelectuales de la generación de la dictadura que ha decidido permanecer en Paraguay, por más que pareciera que las políticas stronistas aún le siguen cerrando algunas puertas. 

 

El boom de música y músicos paraguayos es a su vez, motivo y consecuencia de los grandes cambios que empiezan a surgir en el país. Si apostáramos a que en unos años más la música paraguaya llegará a niveles inusitados sería ir a la segura, pues dentro del panorama desolador que traté de reflejar en la primera parte de este artículo, la música aparece como la gran esperanza del pueblo paraguayo, rico en cultura y en recursos naturales, pero azotado por la corrupción, la pobreza y la desigualdad.

lugar llamado Paraguay

 

Son pocas las referencias que llegan a nosotros sobre el Paraguay, antes de mi llegada, lo poco que conocía sobre el país que me albergaría por un semestre se reducía al futbolista Salvador Cabañas, que por poco encuentra la muerte en un bar de México; a Fernando Lugo, ex presidente destituido por lo que algunos consideran como un golpe de estado y a la controvertida y voluptuosa hincha de la selección paraguaya, Larissa Riquelme." data-share-imageurl="">

Estamos en redes ¿ nos sigues ?