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Fela Kuti - Zombie

Imagen de pablo

Si hablamos de afrobeat, hablamos de Fela Kuti. Si eres nuevo en este género y no sabes por cuál de sus noventa y tantos discos empezar, en este post hemos seleccionado al disco de Zombie, no sólo por la calidad musical de sus canciones sino por todo lo que rodea la historia de esta grabación. Este fue su álbum número 27 y quizás fue de los que más impacto tuvo tanto en lo musical, lo político y lo social.

Antes de entrar en materia, hay que recordar que Fela Kuti era una multi-instrumentista nigeriano, que internacionalizó el género del afrobeat y fue una figura política importante en su país natal. Nació en una familia de clase media, con una madre activista, en pro de los derechos de las mujeres y en contra del colonialismo africano, y un padre quien, además de ser reverendo, llegó a convertirse en presidente de la Unión de maestros nigerianos. A la larga, este contexto familiar iba a influenciar en mucho la futura carrera musical de Fela, quien introdujo un discurso político en casi todos sus discos (una definición clásica del afrobeat diría que la protesta y el mensaje con conciencia es un elemento esencial del género).

Empezó su carrera musical en Londres, donde inicialmente estudiaría medicina, lo que pronto ab

andonó. Quién en el futuro se convertiría en el Black President (presidente negro), inició fusionando el highlife, una música tradicional africana con máxima expresión en Ghana, con el jazz occidental. En 1968, Fela ya hablaba del afrobeat, pero no fue hasta después de su gira en 1969 por los Estados Unidos que definió realmente los elementos básicos del género: funk, jazz, la gran herencia musical africana y discursos en contra del gobierno. En este viaje, Fela y su banda no sólo escucharon el verdadero jazz de aquellos años, sino que conoció a varios integrantes del Black Panther Party así como a Malcolm X, quien lo persuadió de escribir canciones con conciencia. Fue así como Fela regresó a Nigeria y se convirtió en una figura excepcional, una columna vertebral tanto para la historia de la música como para la historia política de su país.

Fela empezó a cantar sus canciones en pidgin, un idioma universal en su país, lo cual le permitía llevar su mensaje a toda la gente, a todas las tribus. En Nigeria, cada tribu tiene su propia lengua y el pidgin es una especie de inglés que combina elementos fonéticos de las lenguas locales, convirtiéndolo en un idioma común a todos. Las voces en la música de Kuti comúnmente utilizan estructuras de “llamada-respuesta” (call and response), donde la voz de Fela tiene un eco constante con su coro de mujeres. Todas sus canciones duran más de 7 minutos, abriendo paso a la música cíclica, algo repetitiva, pero con largos pedazos en los cuales improvisar y durante los cuales la gente podría bailar. De hecho, lo extenso de sus composiciones fue un distintivo importante que lo alejó del éxito occidental. Por aquellos años, disqueras como Stax y Motown Records, le pidieron a Fela que recortara sus canciones para poder ofrecerle contratos y sobre todo generar éxitos radiales. La respuesta de nuestro “héroe” fue un no rotundo porque para él, el afrobeat era de los africanos. Así, la mayoría de sus discos tienen como máximo 4 canciones, imprimiendo dos por cada cara del acetato (o vinil), lo que hacía imposible que sus canciones pasaran por la radio comercial.

Fela Kuti se volvió una especie de fenómeno en su país ya que iba congregando cada día a más personas en sus conciertos y llevando su discurso en contra de la dictadura militar a más rincones de Nigeria. A mediados de los años setenta convirtió su casa en una república independiente a la cual llamó “Kalakuta Republic”, donde estableció una comuna, con su propia disco The Shrine, un estudio de grabación donde vivían todos sus músicos así como su familia.

En 1978, Fela Kuti publicó uno de los discos que más eco tuvo entre la población y más dolor de cabeza generó al régimen militar. Este disco se llamó Zombie y era una clara referencia hacia los miembros del ejército nigeriano, utilizando esta imagen para referirse a los métodos de educación utilizados por esta institución. Mientras, de manera directa, él decía que los zombies no pensaban, no decidían, no hacían nada a menos que se los dijeras, la gente respondía a coro (call and response) ¡zombie! Esta palabra fue utilizada en gran cantidad de manifestaciones y cada vez que alguien veía a un soldado en la calle la gente le gritaba ¡zombie! Este disco despertó una resistencia social sin precedentes, en una de las dictaduras militares más fuertes y sangrientas de toda el África occidental. Los versos de esta canción se resintieron fuertemente en lo más alto del gobierno y la respuesta no se hizo esperar.

Ese mismo año, el ejército nigeriano atacó con más de mil efectivos la residencia de la familia Kuti. Los hombres fueron golpeados hasta la muerte, las mujeres fueron viola- das y hacían estallar sus pezones a punta de piedras. Quemaron todo el estudio y su madre fue lanzada por la ventana y murió unos instantes después. Fela narra que él salió vivo del aquella masacre gracias a la voz de un general quien detuvo la golpiza que le estaban propiciando. El gobierno intentó acallar las voces de los testigos. Los periodistas fueron silenciados y algunos de ellos encarcelados. Fela logró enviar fotos del atentado a una revista musical en Londres, quien después vino a entrevistar a varios de los sobrevivientes.

A pesar del trágico evento, Fela Kuti no dejó de hacer música y mucho menos se quedó callado. Unos días después del ataque, el propio Fela llevó el ataúd de su madre a las principales barracas militares en Lagos (la capital de Nigeria) y escribió una canción que se titula “Ataúd para jefe de estado” (Coffin for head of the state). Un año después continuó con su lucha en pro de un África libre y unida. Se casó con 27 mujeres (todas ellas parte de su grupo) para con- memorar el primer aniversario del ataque. Ese año realizó dos conciertos, los cuales tuvieron un final desafortunado. El prime- ro de ellos fue en Ghana, donde el ejército irrumpió mientras se tocaba “Zombie”, lo que le provocó que fuera extraditado del país. El otro fue en un festival de jazz de Berlín, donde sus músicos lo abandonaron porque se corrió el rumor de que Fela utilizaría el dinero de la gira para lanzarse como Presidente en Nigeria. Y así lo hizo.

Por todo esto, Zombie es un disco que marcó un hito importante en la historia de la música y en la fundación del estado nigeriano. Fela Kuti se convertiría en leyenda y un ejemplo a seguir para muchas generaciones futuras. Sin este músico, la historia del afrobeat se hubiera quedado incompleta. Escribió varias canciones y publicó una infinidad de discos más. No sólo se lanzó para presidente sino que incluso creó su propio par- tido político. Fela Kuti encarnó el afrobeat y con Zombie se dio cuenta de lo que era capaz de lograr. El disco ha sido editado por varias disqueras (entre ellas Coconut, Creole, Mercury) y reeditado por algunas más. En las nuevas ediciones encontrarán una versión en vivo de “Mistake” grabada en el festival de jazz de Berlín de 1978.

Zombie es una auténtica joya de la música y su historia hacen que este disco sea imprescindible de cualquier colección de discos respetable.

hablamos de afrobeat, hablamos de Fela Kuti. Si eres nuevo en este género y no sabes por cuál de sus noventa y tantos discos empezar, en este post hemos seleccionado al disco de Zombie, no sólo por la calidad musical de sus canciones sino por todo lo que rodea la historia de esta grabación." data-share-imageurl="">

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