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Entrevista a Chicha Libre

Imagen de fabian

Formación de Brooklyn que intenta revivir un peculiar sonido amazónico llamado chicha que se hizo popular en el Perú de finales de los sesenta.

 

Hace bastantes años ya que la cumbia dejó de ser colombiana. No me malentiendan señores y señoras con sobrero de vuelta, que no se niega aquí de dónde vino. Pero sucede que aquella música que crearon es tan buena y tan sabrosa que se esparció por el mundo mezclándose con los más diversos ritmos. En Argentina hay la cumbia villera y el cuarteto cordobés, en México el chun-chaca de Mike Laure, en Chile la cumbia chilombiana tan fiel a su raíz y en Perú, por supuesto, la chicha, ese ente psicodélico que bailaban en la periferia de Lima en los setenta.

 

Muchos años después de su creación y con su rastro un tanto perdido, la chicha vuelve a sonar gracias a la agrupación liderada por el francés Olivier Conan: Chicha Libre, quienes comparten hoy con AcidConga, parte de su historia y nos invitan a conocer un estilo diferente y contagioso.

 

AcidConga: Nos encontramos el día de hoy con Chicha Libre, una agrupación con sede en Brooklyn, pero que cuenta en su alineación con varias nacionalidades. Nos acompañan Neil Ochoa, percusionista y Olivier Conan, fundador de la banda. Para empezar, platíquenos un poco sobre el origen de Chicha Libre.

 

Olivier Conan: La banda nació hace ya cinco años y fue una modesta propuesta para rendir homenaje a la cumbia peruana, que se conoce como “chicha” y es un género que incluye música muy variada y muy interesante. La chicha se tocaba a finales de la década de los sesenta y durante los años setenta y mezclaba la cumbia colombiana con la música andina, la psicodelia de California, el surf-rock y… hay de todo, es un microcosmos donde convive toda la música popular de América en general.

 

AC: Esta escena que comentas fue muy interesante porque después de que la cumbia estuvo muy encerrada en Colombia comenzó a viajar a lugares insospechados, uno de ellos fue Perú. Cuéntanos más sobre esta música.

 

OC: En los años setenta fue una música muy popular, una música de los barrios pobres y que no era considerada música “interesante” o “cultural” por la clase media. Pero fue muy popular y muy creativa, a la altura de Tropicalia, el movimiento brasileño. La diferencia principal entre tropicalia y la chicha es que en Brasil fue una música desarrollada por estudiantes, una música académica, y en Perú era considerada de lo peor.

 

AC: ¿Cómo es que unos músicos del siglo XXI radicados en Brooklyn tienen conocimiento de un ritmo peruano y marginal de los años 70?

 

Neil Ochoa: La gente en Brooklyn, y en general en Nueva York, siempre está interesada en estilos musicales nuevos, raros, combinados o muy tradicionales, pero en realidad muy poca gente sabe qué es la chicha, de dónde viene, cuáles son sus orígenes. El interés nació porque es un ritmo muy bailable, muy contagioso y, en el caso del público anglo, se siente identificado por el uso de la guitarra eléctrica. La gente empezó a preguntarse, qué es esta música tocada con guitarra eléctrica. Se han hecho muchos experimentos en el rock con la guitarra eléctrica, también en la salsa y en el hip-hop, pero esto tiene un toque psicodélico que resulta muy bailable, muy rico… y la gente siempre está dispuesta a darle una oportunidad a lo que salga, a los estilos nuevosEsto es algo muy neoyorquino.

OC: Y bueno, Nueva York tiene una tradición muy vieja de música latina: el mambo, la salsa, la chicha.

 

AC: ¿Cómo es la instrumentación de la chicha y de Chicha Libre?

 

OC: La instrumentación es básicamente la misma para todas las canciones. Tiene una base rítmica afro-caribeña que se toca con congas y timbales, sin bongós.

NO: Bueno, esa es la configuración que nosotros empleamos en Chicha Libre, porque la chicha nace como un estilo mezclado, no es un estilo puro. Los intérpretes de chicha fueron cambiando y encontraban diversas configuraciones que incluían conga, bongós, timbales… incluso algunas llegaron a incluir batería. Hoy en día algunas agrupaciones utilizan la batería electrónica, aunque nosotros no lo hacemos, porque queríamos mantener la combinación caribeña de la conga y el timbal. Y bueno, nos tomamos esa libertad pues porque nos llamamos Chicha Libre.

 

AC: ¿La chicha es un ritmo que aún sigue vigente en Perú o está extinto?

 

OC: Existe todavía, pero ya no se toca como se tocaba en los años setenta, ha tenido su propia evolución. Los sonidos de ahora son muy diferentes a esos que nos gustan mucho.

NO: Es cierto, pero creo que ha habido un re-interés por esa música y ha sido revalorada. Mucho de ello gracias a un disco que lanzó Olivier que se llamaba The Roots of Chicha. Sucedió que la chicha tenía una connotación social muy fuerte, era música de la periferia, totalmente marginal y por eso nunca fue aceptada como en el caso de Tropicalia, nunca tuvo el apoyo de la industria en su propio país, a pesar de que hay artistas famosos y hay bandas que tienen treinta o cuarenta años tocando… y bueno, son muy famosos, en su medio.

Por supuesto, con la globalización, muchos jóvenes se empezaron a interesar más por este sonido y lo están mezclando con otras cosas. Es un fenómeno que, por ejemplo, ha pasado en Chile, en Argentina, en Colombia: la misma comunidad ha revalorizado su música a través de las nuevas generaciones. Yo, por ejemplo, crecí en Venezuela y crecí escuchando cumbia. Yo tendría diecisiete años y a ningún chico de mi generación se le hubiera ocurrido escuchar cumbia o plantearse hacer algún tipo de banda que tuviese que ver con la cumbia. Podrían haber tocado rock o pop, pero ahora hay un revuelo. Creo que ha habido la necesidad de entender que esta gente hizo algo. Es decir, la gente hoy ve que esta música se escucha en Europa y se pregunta por qué no nos hemos dado cuenta de esto. Ha nacido una nueva curiosidad.

OC: La sociedad peruana y las sociedades latinas en general, hablo de Sudamérica, han mostrado en los últimos siete u ocho años un interés especial en la cultura popular y en la historia de la cultura popular. No sólo es la chicha, también es el rock de los años sesenta, la literatura popular… es una cosa nueva: estudiantes, o críticos, o intelectuales de la clase media están muy interesados en la cultura popular y su historia. Es un fenómeno nuevo.

 

AC: Esto es muy peculiar. Ese legado estuvo guardado ahí, a la espera. Seguramente en las casas de las generaciones mayores estaban los LP sin que nadie les hiciera caso y se necesitó que alguien de fuera los escuchara para recuperarlos, ¿cómo ven esto?

 

NO: Es algo muy común, algo socialmente predecible. Siempre hay, como se dice en inglés, un outsider, la mirada del otro, que viene a decirte: esto que tienes aquí tiene un valor muy importante. Es un fenómeno que ha pasado en todos los países de Latinoamérica y en todos los géneros y disciplinas: en la música, en la literatura, en el cine. También llegó a pasar en Brasil con la funky-music, un género que se tocaba en las favelas con una connotación muy violenta y que hoy en día se exporta a otros países y gusta mucho a las clases medias brasileñas.

Hay ciclos en la historia donde eso siempre va a pasar: viene un elemento externo y te pone en perspectiva lo que tienes en el patio de tu casa. Lo hizo Ry Cooder hace unos diez años cuando lanzó a estos viejitos que tenían toda la vida tocando en Cuba y al mundo le encantó.

OC: También parece que el mundo se cansó de la cultura anglófona, de la cultura del rock clásica. En Europa, en Latinoamérica, la gente está buscando otras formas de hacer las cosas, otros lenguajes, otras referencias… y la chicha es un ejemplo de esto porque mezcla la cultura del rock pero sin estar conectada a la cultura anglófona.

 

AC: Esto que comentas es cierto, pues desde hace unos quince o más años, hay mucha gente en Europa interesada por la música latina, sobre todo en París y en España. Hay bandas españolas, francesas, alemanas, austriacas, que están tocando ritmos latinos. Ustedes ya dieron una gira en Europa, cuéntenos esta experiencia.

 

NO: Fue muy buena. Tenemos que recordar que quien abrió las puertas a la música latina en Europa fue la salsa. De ahí todo en adelante ha sido interés por lo latino. Ahora se ha ido ramificando y especializando: tenemos el caso de la chicha que es peruana y muy diferenciable de la salsa colombiana, tenemos el caso de la música brasileña que tiene una identidad muy particular, también hubo mucha fiebre con el tango en Europa, en fin, música que arrastra la identidad de lugares muy específicos. Nosotros tuvimos una muy buena recepción.

OC: El interés de la música latina en Europa no es nuevo. Antes del interés por la salsa, hubo quien gustó de la canción chilena, de la música andina… no es sólo una cuestión de ritmos bailables.

 

AC: Cuéntanos, Olivier, cómo desarrollaste el proyecto de The Roots of Chicha

 

OC: The Roots of Chicha es una compilación de clásicos de la chicha. Fue muy difícil porque no había ningún sello interesado en lanzar algo así. Contacté a muchos sellos en Europa y nadie se interesó. Entonces tomé la decisión de hacerlo yo mismo y me di a la tarea de contactar a viejos músicos, sellos, productores, familiares de músicos que ya murieron. Había que buscar quién tenía los mastersmucho trabajo. Y me llamó la atención que el compilado tuvo mucha popularidad. Incluso Almodóvar utilizó un track de ese álbum en Los amantes pasajeros, la versión de Los Destellos de “Para Elisa”.

 

AC: Algunas de las personas con las que hemos compartido la propuesta de Chicha Librehan quedado sorprendidas y se preguntan: ¿por qué llevar a Erik Satiehacia la chicha?

 

OC: No lo , no tengo idea. Yo crecí escuchando música clásica, Satie, Ravel… y es parte de la cultura chicha hacer covers… así es que fue algo más o menos natural hacerlo.

NO: También hay algo que tiene que ver con el proyecto y con nuestra labor como músicos: siempre hay la necesidad de rendir homenaje a la música y a los músicos que a uno le gustan, con los que creció o de los que tuvo influencia. Pero también hay el reto de conjugar eso, de darle otra rítmica, de cazarlo con otro sonido. Por eso hicimos esa versión y la de “La cabalgata de las valquirias” de Wagner… ¿cuándo en tu vida te imaginaste que podías bailar a Wagner?

OC: Pero la verdad es que Satie era casi un cumbiero… Wagner no.

 

Chicha

Además del estilo cumbiambero, «chicha» es también el nombre de una popular bebida centro y sudamericana elaborada a base de maíz fermentado. Así como en México hay «pulquerías» donde se bebe pulque, en Lima había «chicherías», establecimientos que desafortunadamente están en extinción. Y si no gustan de las bebidas espirituosas, también existe la «chicha morada», una bebida no alcohólica que también se prepara con maíz, además de piña, membrillo, clavo y canela.

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