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Entrevista a Calima

Paseos por el Mediterráneo. 

Una guitarra, una hoguera y mucha alegría, mucho fuego interno. Esto es lo que nos ofrece Calima en su nuevo disco Lumbre…Canciones de Carromato (Satelite K, 2013), en el que cuentan una historia de viajes, de improvisación, historias de vidas alrededor del fuego donde demuestran que no hace falta mucho para vivir, que la alegría no viene de otro sitio que de dentro.

Fue allá por 2007 cuando el nombre Calima comenzó a aparecer en los medios, cuando llegó incluso a estar nominada para los premios Grammy latinos en la categoría Mejor Albúm de Flamenco. Fue con su primer disco: Azul, a partir de ahí, el comienzo de la banda, han seguido esa estela de éxitos, aunque no todo ha sido un campo de flores.

El pasado noviembre sacaron su último álbum, Lumbre, un trabajo repleto de referencias a viajes, a olores y a colores. Desde la portada, las ilustraciones, hasta el más mínimo sonido nos remiten al mensaje principal: el viaje, la vida. Es un disco redondo, sin flecos; resultado de un trabajo de una banda que se conoce bien, pero donde también se nota que hay una dirección clara y unificada.

En Acidconga tuvimos el placer de charlar con el alma de CalimaJuanlu Leprevost, quien tras haber sido fundador y productor de los primeros discos de Ojos de Brujo comenzó este proyecto como una manera de seguir dando  rienda suelta a sus inquietudes creativas. Ahora Calima, con tres discos a sus espaldas, nos presenta este cuarto, Lumbre, con el que cierran esta tetralogía en la que han pasado por los cuatro elementos de la naturaleza. Juanlu nos habla de esta historia, nos revela el significado de cada uno de los elementos y, sobretodo, de este nuevo trabajo donde poesía y música se unen en un único mensaje.

El primer disco era el agua, entonces incluí instrumentos como la tabla india que es un instrumento que recuerda el sonido del agua; en el segundo, la tierra, hay instrumentos africanos, congas y madera; el tercero, el aire, es más rumbero, se inspira mucho en Cadaqués, en el norte de la Costa Brava, es más loco. En este último, el fuego y la lumbre, lo que quema todo, es la llama que inicia el calor y donde se reúne la gente cuando viaja en el carromato.

AcidConga: Cuando comenzó Calima ¿Querías hacer algo nuevo? ¿Qué idea tenías?

Juanlu Leprevost: Sobretodo quería hacer algo de fusión y esta vez producido por mí. Aunque los primero tres discos de Ojos de Brujo están producidos por mí, a partir del tercero ya la producción era entre todo el grupo y yo tenía una gran inquietud por producir y componer, entonces quise seguir haciendo eso.

Ojos de Brujo también era un proyecto en el que se fusionaba el flamenco con otras influencias, además el proyecto lo empezamos el guitarrista, el cantante de Macaco y yo, o sea que hay muchas similitudes entre ambos aunque las influencias varíen.

AC: Y con este nuevo disco, Lumbre ¿qué queríais hacer? Con los anteriores discos Azul (2007), Tierra (2009) y Solo Volar (2012) habíais pasado por tres de los cuatro elementos, agua, tierra y aire, sólo os faltaba el fuego…

JL: Claro, en un principio hice el agua que simboliza el cambio, fue un momento de cambio para mí porque dejaba Ojos de Brujo y comenzaba Calima, quise reflejar ese estado en el disco. La elección de los elementos de la naturaleza al final es una forma de darle un significado filosófico interno.

 En cada disco he intentado escoger los instrumentos que mejor representaban esos elementos. El primer disco era el agua, entonces incluí instrumentos como la tabla india que es un instrumento que recuerda el sonido del agua; en el segundo, la tierra, hay instrumentos africanos, congas y madera; el tercero, el aire, es más rumbero, se inspira mucho en Cadaqués, en el norte de la Costa Brava, es más loco. En este último, el fuego y la lumbre, lo que quema todo, es la llama que inicia el calor y donde se reúne la gente cuando viaja en el carromato.

Hay un ambiente un poco triste, de que muchas cosas están desapareciendo, pero por otro lado son cambios que ha habido siempre, en toda la historia de la humanidad, y siempre se ha encontrado la manera de sobrevivir y de seguir hacia delante y esto es lo que creo que ocurrirá con el mundo de la música, que encontrará otra forma de salir adelante.

AC: O sea que además de la música te inspiran otras fuentes artísticas o la filosofía, y luego he visto que el tema “Durotones” es un poema de un libro…

JL: Las canciones implican poesía, los músicos como letristas no somos tan potentes como los poetas, pero sí que jugamos a serlo porque sí hay una parte de poesía en nuestras canciones. Luego la filosofía es una de las cosas que se me daba bien en el colegio, me gusta, por eso siempre hay una parte filosófica detrás del trabajo.

En el tema de “Durotones” hemos utilizado poesías en caló que las rescatamos de un libro de un tal Burrocks que era un inglés que en el siglo XVIII se fue a estudiar a los gitanos, estuvo recopilando poesías, dichos de gitanos. Yo rescaté unos cuantos, les di un poco de orden y les puse la música.

AC: ¿Tenías una idea tan redonda de lo que sería el disco o eso fue surgiendo una vez juntaste los temas que ya tenías?

JL: La verdad que de este disco, porque cada disco ha sido diferente, tenía el primer tema, “La Niña y el Abuelo”, que es un tema instrumental donde se cuenta la historia de un abuelo con una niña que van por Europa en su carromato gitano. Era una imagen mental y esa imagen ya fue el concepto del disco, luego lo que tuve que hacer fue escoger las canciones que yo tenía que se acercaban más a ese concepto, las ordené y las junté, pero realmente la idea del disco ya la tenía muy clara.

AC: ¿Quiénes sois Calima? Porque la formación es un poco cambiante.

JL: Yo comencé el proyecto como compositor, productor, bajista y todo esto. En la primera etapa me junté con un equipo de gente con los que trabajé desde 2005 hasta 2010, periodo en el que grabamos los dos primeros discos. De esos músicos que había en ese momento todavía seguimos cuatro en Calima, que somos la base de guitarra, cajón, bajo y la bailaora. Los que han ido cambiando han sido violinistas, trompetistas y cantantes. Sí que ha habido muchos cambios, sobretodo de instrumentistas, pero los cambios más significativos son los de los cantantes que son quienes definen más el color del grupo.

Hay varias dimensiones. Hay un viaje filosófico, como hablábamos antes, un viaje interior de las cosas. Pero también hay un viaje constante, un viaje que evoca esos de culturas nómadas como los gitanos, esto es hablar también de una capacidad de improvisar en la vida.

En 2011 grabamos el disco Solo Volar  que fue un disco que hice como productor porque como el mercado en 2009 se paró nosotros tuvimos que parar y muchos músicos se fueron y no fue hasta 2011 cuando volví a juntar el proyecto Calima en forma de disco, no de grupo. Cuando comenzamos la gira de ese disco con una de las cantantes que había colaborado, con Bea García, vi que la cosa estaba cogiendo otra vez forma de banda y eso me dio pie a hacer el disco de banda que es Lumbre.

AC: Bueno y ya que sacas el tema, ¿cómo es ser músico y productor en el negocio de la música ahora?

JL: A mí el ser músico, compositor y productor me permitió, a partir del 2009 cuando la cosa empezó a ponerse tan mal, abrirme. En estos últimos cinco años he grabado, producido y compuesto siete discos, dos de Calima y cinco para un sello de música para películas. Es decir, que mi capacidad de productor y compositor me ha permitido desenvolverme en otras ramas.

Como músico y productor puedo currar mucho pero en muchas direcciones, como músico sólo ahora es muy difícil. Es difícil porque los proyectos no acaban de tirar del todo. Y esto no sólo afecta a los músicos sino a todos lo que rodean esta profesión, la promoción, los periodistas todo el sector en general ha sufrido este parón.

Pero bueno, ayer cuando llegué a la radio pensé que es muy bonita la manera en que compartimos una obra artística, con una entrevista, es pasión de mucha gente que está alrededor de algo. Hay un ambiente un poco triste, de que muchas cosas están desapareciendo, pero por otro lado son cambios que ha habido siempre, en toda la historia de la humanidad, y siempre se ha encontrado la manera de sobrevivir y de seguir hacia delante y esto es lo que creo que ocurrirá con el mundo de la música, que encontrará otra forma de salir adelante.

AC: O sea que no eres un nostálgico.

JL: Lo soy, pero también soy realista y me intento poner en la cabeza de los que crecen en esta generación y que van a crear y buscar soluciones desde otro prisma, porque ellos no han vivido lo anterior así que no van a tener nostalgia por el pasado, ellos se van a adaptar porque es una característica humana. Creo que tenemos que aprender a pensar como ellos.

AC: ¿Qué influencia ha tenido tu infancia en la música que haces? ¿Qué te ha llevado a hacer esta música y no otra?

JL: Esto me lo han preguntado muchas veces, porque mis padres no son músicos ni nada y ¿a mí de dónde me vienen las cosas? Yo soy catalán pero sólo de nacimiento, mi familia no es catalana, a mi madre le gustaban mucho las sevillanas y mi padre escuchaba cosas más funk, los Bee Gees, entonces yo creo que he absorbido por ahí esas diferentes fuentes, luego yo ya he ido escuchando cosas muy distintas. También me junté con algunos gitanos cuando empecé a tocar. Todo eso es lo que me ha llevado a hacer la música que hago ahora.

AC: O sea que has tenido mucha experiencia  de carromato, digamos, experiencia de calle.

JL: Sí, experiencia de calle mucha. Hasta que nació Ojos de Brujo, nos tiramos cinco años tocando en la calle. En aquella época íbamos con generador, cables de cincuenta metros y grupos de seis personas. Era un momento en el que no había prohibición, la prohibición llegó en 2002, pero en ese momento íbamos a la calle cada día a tocar y súper contentos. Y luego no con carromato, pero con la furgoneta nos hemos recorrido toda España, y con Calima Europa también.

AC: Tenéis proyección internacional.

JL: Sí, con Calima mucha. Estos años también ha bajado un poco, el año pasado fuimos a Francia, donde no habíamos estado mucho, ahora estamos bastante por ahí, hemos ido a nuevos países como Egipto y Marruecos.

AC: Y ¿qué tal la recepción?

JL: Súper bien, en esos países como la gente tiene esa música tan potente, ellos reciben las músicas de cualquier tipo muy bien, porque las entienden, porque su música es muy compleja.

AC: Este disco es un disco de viaje, ya sea con el carromato o con la camioneta ¿qué tipo de viaje quieres evocar, un viaje en el tiempo, en lugar, ambos…?

JL: Hay varias dimensiones. Hay un viaje filosófico, como hablábamos antes, un viaje interior de las cosas. Pero también hay un viaje constante, un viaje que evoca esos de culturas nómadas como los gitanos, esto es hablar también de una capacidad de improvisar en la vida. Esta capacidad de improvisar parece que se está perdiendo, el otro día fui a la calle con una trompetista a tocar y ella estaba cagada de que viniese la policía a quitarle la trompeta. El disco lo que quiere reivindicar es un poco eso, el poder tener la libertad de viajar tanto por dentro como por fuera.

AC: Bueno y ahora para terminar cuéntame tus próximos proyectos, giras…

JL: Pues teníamos una gira en Rusia pero se ha cancelado por el tema de Crimea, era por el sur y ya no se puede hacer. También está planeado ir a Francia, aunque todavía no está cerrado, y Corea. 

Eso por la parte internacional, dentro de España pues en Cataluña siempre tenemos cosas.

AC: Y en cuanto a discos ¿Qué vas a hacer, porque ya se te han acabado los elementos?

JL: Sí, no voy a seguir haciendo elementos la madera, el metal…Ahora tengo un nuevo proyecto en mente para Calima pero no tiene nada que ver con nada de lo que hemos hecho anteriormente: nada que ver.

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