Usted está aquí

Entrevista a Barcelona Gipsy Klezmer Orchestra

Una ola de aire balcánico recorre Europa; quizá sea sólo una impresión mía pero parece que su música suena cada día más. Ya sea con tintes jazzísticos, mezclada con tonos electrónicos o reinterpretada por músicos de cualquier parte del mundo, es una música cada vez más presente.

Las comunicaciones se han revolucionado, eso está claro, y así no es difícil encontrar a un chileno en China, a un chino en Canadá o a un noruego en Australia. Con estos viajeros no sólo viajan sus mochilas físicas, sino también las culturales. Gracias a esto y al gran avance comunicativo que supone internet, podemos escuchar lo que queramos donde queramos: las influencias y las fusiones, o más bien reinterpretaciones, se multiplican. Es así como ha nacido la Barcelona Gipsy Klezmer Orchestra, con un nombre que nos dice directamente “encuentro” y con una formación que nos revela lo mismo pues la orquesta está integrada por músicos de tan distintos países como son México, Serbia o Italia.

La música klezmer posee ya de por sí influencias de distintos lugares – un repertorio genuino de los  judíos askenazi adornado con influencias balcánicas – pero a eso le suman el componente gypsy, una manera de aludir al nomadismo de los músicos gitanos que han formado gran parte de la música de los Balcanes. El resultado no puede ser más eclético, pero las distintas influencias no disminuyen en nada la naturalidad y calidad de su música.

La BGKO ha construido así su pequeña península de los Balcanes en plena Barcelona. Además sus integrantes, extranjeros en una ciudad cosmopolita, reproducen perfectamente el espíritu espontáneo y medio nómada con el que esta música fue creada. Fue en las jam sessions de El Arco de la Virgen, como cuentan más abajo los protagonistas, donde se siguen juntando y organizando jams cada semana, donde fueron encontrando a los distintos músicos que hoy conforman la BGKO. Encuentros y confluencias que les han servido a algunos de ellos para aprender un repertorio que quedaba lejos de sus casas. Así por ejemplo, Sandra Sangiao (voz, España), Juan Carlos Buchan (contrabajo, México) o Vroni Schnattinger (violín, Alemania) han aprendido el repertorio de primera mano de Robindro Nikolic (clarinete, Serbia) o Stelios Togias (percusiones, Grecia) procedentes de países más cercanos a este repertorio. Y después el tocar y tocar ha hecho lo que son hoy.

La orquesta, como su nombre sugiere, es una agrupación para tocar en directo y es por eso que este es su principal objetivo. Por esta razón su único álbum, Imbarca, es una grabación de un directo porque no hay mejor forma de escuchar y tocar esta música y en sus palabras “capturan así la esencia de la banda que toca mucho más en directo que en estudio”. El álbum incluye principalmente temas tradicionales, reinterpretaciones de canciones populares y antiguas, pero también se han atrevido a incluir dos composiciones propias.

En nuestra charla con dos de sus protagonistas, Robindro y Sandra, hemos podido hablar de todo este camino, de sus trayectorias individuales, sus sentimientos y relaciones con el estilo y de sus impresiones sobre el panorama actual.

AcidConga: Sois de muy diferentes lugares, ¿cómo os encontráis y decidís formar la banda?

Robindro: Sí, casi todos venimos de países diferentes, que es bastante habitual entre los grupos y en la escena alternativa de Barcelona. Mattia y yo tocamos más de un año como el dúo Schirosa-Nikolic y durante este período organizamos muchísimas jam sessions, encuentros semanales que poco a poco se han vuelto conocidos. Después de un tiempo conociendo muchísimos músicos, decidimos crear una orquesta, un grupo de músicos que funcionara como una banda, pero que a la vez tuviéramos la posibilidad de actuar como una orquesta, como un grupo más grande. En el momento que tuvimos la idea clara, hicimos la propuesta al resto de los músicos y ya en la primera actuación estuvimos 12 músicos en el escenario.

Sandra: Casualidades o causalidades de la vida. En mi caso específico fue un bonito proceso: en julio del 2012 yo estaba preparando un viaje sola por los Balcanes: Serbia, Bosnia y Croacia. Antes de irme Robindro contactó conmigo porque buscaban una cantante para su grupo de música gipsy y klezmer; por aquel entonces yo tenía poca idea de lo que era esa música pero me sumergí en esas nuevas sonoridades, me gustó y le dije que sí, que podíamos probar cuando volviera de mi viaje, donde casualmente quizás descubriera más cosas sobre toda esa música.

Así fue y en septiembre me encontré con Robindro y Mattia, probamos dos canciones y a la siguiente semana compartíamos escenario a trío. Conectamos desde el inicio y a partir de ahí conocí a toda la banda y empecé a colaborar con ellos regularmente. Participé en dos de los nueve temas que grabaron en diciembre para el primer disco autoproducido. Poco a poco parecía que mi presencia dentro del grupo tenía más y más sentido y así decidimos grabar tres temas más vocales para la reedición de Imbarca con el sello Satélite K.

El repertorio lo interpretamos desde el bagaje que conforma a cada uno de nosotros. Primero intentamos entender y sentir la música que hacemos en su contexto pero rápidamente lo pasamos por el filtro individual de cada músico y por la sonoridad que creamos los seis.

AC: Habláis de que interpretáis repertorio tradicional y antiguo, ¿cómo llegáis a estas canciones? ¿Cuál es el proceso de adquisición de repertorio?

R: La idea es que todos debemos investigar, cada uno en su manera. Algunos de nosotros hemos conocido esta música desde la juventud, otros han empezado a conocerla más recientemente.

Para mí hay muchas maneras de hacer la investigación y escoger los temas interesantes. Algunas de las canciones las escuché de niño en casa de mis padres, era el patrimonio de mis abuelos y bisabuelos, que fueron músicos. Algunos de los músicos prominentes de la escena balcánica de años cuarenta, cincuenta del último siglo fueron amigos de mi familia y pasaban tiempo en casa de mi padre. Estas historias me han fascinado siempre y dado el interés y la primera inspiración para buscar.

Después de ocho años estudiando música clásica en Mozarteum-Salzburgo empecé a observar las cosas desde otro punto de vista y conocí varias maneras de investigar. Empecé a buscar estudios de etnomusicología, a conocer las películas antiguas de cuando la música Balcánica todavía no era tan conocida en el mundo y no celebrada sólo por sus fiestas eufóricas y autodestructivas. Hace muchos años la música gitana de los Balcanes tenía otro encanto.

S: El repertorio lo interpretamos desde el bagaje que conforma a cada uno de nosotros. Primero intentamos entender y sentir la música que hacemos en su contexto pero rápidamente lo pasamos por el filtro individual de cada músico y por la sonoridad que creamos los seis. Cada uno aporta su propio estilo y manera de sentir. En particular yo tengo un bagaje más amplio en música negra (desde sus orígenes en la música africana hasta el jazz, el soul, el funk, el rock… pasando por el Gospel), también tengo una conexión muy fuerte con la música de la zona mediterránea e ibérica, con la música tradicional catalana, con el fado y la bossa nova.

AC: Y una vez completo el repertorio ¿cómo lo reinterpretáis?

R: Buscamos la vieja magia de diferentes estilos, grupos étnicos, épocas y esto nos inspira. Después, teniendo esta inspiración aportamos lo nuestro, cada uno viene de otro estilo y ámbito musical diferente, y así estamos creando un estilo propio. Lo importante es que no pretendemos hacer un mix de los estilos, no queremos tocar todas las canciones de un modo igual. Me hace mucha ilusión sentir y expresar los matices, las variedades entre canciones de varios pueblos de Hungría, Rumania, Serbia, Rusia, Bosnia o de los Judíos Askenazi.

AC:¿Cuál es vuestra formación/experiencia como músicos?

R: He hecho la carrera de un músico clásico en Austria. He actuado como solista de orquestas, sobre todo UBS Verbier Orchestra en Suiza pero también he estudiado diferentes estilos de música, de jazz a música oriental, música clásica India…

S: Como músicos y en mi caso cantante he estado en diferentes grupos de diferentes estilos musicales. Empecé con el gospel y con el grupo, actualmente muy conocido, Barcelona Gospel Messengers. También en LuaSam LardnerMundani MotusBakary Keita…con los que he ido creciendo dentro cada uno de los géneros. Actualmente estoy a punto de estrenar un cabaret: Folie Belleville, del cual he compuesto la música.

AC:¿Cómo es el contexto en el que tocáis,  cómo está el mundo de la música en Barcelona y España? ¿Cómo es vuestra música recibida?

R: Me parece que la energía y pasión de la gente en Barcelona y en general en España va muy bien con estos estilos de música, pero por alguna razón esta música todavía no ha llegado a España en su plena magnitud. Siempre recibimos una respuesta muy buena del público, de todas las generaciones, y también de parte de la gente que escucha la música balcánica por primera vez.

AC: ¿Es una nueva corriente la música gypsy y klezmer, consideráis que está de moda?

R: En el mundo la música de los gitanos y klezmer, es una corriente muy vieja, pero hace 25-30 años ha empezado a estar de moda en Europa central, Francia, Estados Unidos... Cuando empezamos a tocarla, hace 2 o 3 años, no era muy conocida en Barcelona, o más bien, no había muchos grupos que la tocaban. Pero hace un año o menos han surgido algunos grupos nuevos y un gran parte de los músicos de estos grupos han tocado en nuestras jam sessions semanales de El Arco de la Virgen. Algunos tocaron dentro del BGKO, otros se dieron a conocer gracias a nosotros y ahora tienen sus propios grupos y tocan, la verdad, muy bien. Parece que hemos empezado una ola de música balcánica en Barcelona y estamos muy contentos de ello.

AC: ¿Qué es lo que encontráis en este tipo de música que os lleva a interpretarla?

R: Mucha pasión, expresividad, pero también muchos matices, timbres, colores y olores olvidados de una época en que se vivía, comía y bailaba diferente, y también los pequeños pecados que hacen la música más interesante. Más allá, una fraternidad, y amor. En todo caso, nada que te deje indiferente.

S: Esta música me aporta un canal muy fuerte de expresión dentro del momento vital en el que estoy. Me permite explorar diferentes registros de mi persona, diferentes emociones y sentimientos que experimento en mi vida y en el momento de interpretar esta música: calma, fuerza, rabia, energía, amabilidad, tristeza, melancolía, alegría, furia, tranquilidad, pena, éxtasis… y por encima de todo esto, un estado que recoge esta larga lista: el amor.

Esta música me aporta un canal muy fuerte de expresión dentro del momento vital en el que estoy. Me permite explorar diferentes registros de mi persona, diferentes emociones y sentimientos que experimento en mi vida y en el momento de interpretar esta música: calma, fuerza, rabia, energía, amabilidad, tristeza, melancolía, alegría, furia, tranquilidad, pena, éxtasis… y por encima de todo esto, un estado que recoge esta larga lista: el amor.

AC:¿Qué instrumentos incluye vuestra formación?

R: Voz, clarinete, acordeón, contrabajo, guitarra, a veces violín, violonchelo, saxo, duduk, y esperamos tener un día muchos más.

AC:¿Cuáles consideráis vuestras influencias?

R: Pues por ejemplo: LakatosLaiko FelixTarafEsma RedzepovaOlivera KatarinaDamir ImamovicFerusAnuar BrahimPopazovEthiopiquesCarevacSesler,  Romica PuceanuIvanovici, pero hay muchos más.

AC: Habladme de vuestro álbum Imbarca.

R: Este disco es reflejo de nuestro primer encuentro porque la orquesta empezó poco tiempo antes de grabarlo. Por ejemplo, a Sandra, la cantante, la conocimos sólo dos meses antes. Pero también podría ser entendido como nuestro primer encuentro con estos estilos de música. Imbarca significa embarque en rumano y es una invitación para el público, pero ocurre además que este primer CD también ha sido el principio de una gran aventura para todos nosotros.

AC: ¿Nuevos proyectos y conciertos?

R: Estamos pensando ya en un segundo disco con el apoyo de K-Industria, que hasta ahora ha hecho todo esto posible. Conciertos: acabamos de volver de una gira de dimensiones épicas, 10 mil kilómetros por autopista y Mar Mediterráneo, 15 conciertos cruzando ocho países en 20 días. Este otoño y para el año que viene tenemos invitaciones para visitar Estados Unidos, Turquía, Polonia, Ámsterdam, París, Serbia, Grecia, Austria, Eslovenia e Italia. Y, por supuesto, tenemos muchas ganas de empezar a tocar más por España también.

Estamos en redes ¿ nos sigues ?