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El Rockstar ha muerto II. Anotaciones sobre la evolución del rock en México

Imagen de pablo

La era de las tecnologías de la información y su impacto en el desarrollo del rock en México

 

Es innegable que parte del desarrollo del rock en México se debió a la intervención de las disqueras trasnacionales. Sin embargo, para finales de la década de los noventa, los subsellos que habían sido creados por las grandes multinacionales para atender al mercado del rock habían desaparecido. Entre los motivos, se pueden enumerar al menos tres razones. De inicio, las disqueras siempre condicionaron el apoyo para obtener productos rentables y de consumo masivo, esquema donde se privilegiaba lo comercial sobre lo artístico. Segundo, el fin de siglo vio el desarrollo de las tecnologías, lo que condujo al abaratamiento de éstas y al surgimiento de nuevos esquemas de distribución y difusión. En términos concretos, las disqueras dejaron de hacer negocio con el rock y los artistas se dieron cuenta de que podían abandonarlas.

 

En el cambio de milenio vimos un desarrollo exponencial de las tecnologías. En particular, el avance de nuevos aparatos de grabación y reproducción provocó el abaratamiento del equipo necesario para grabar un disco y con ello se facilitó el acceso de estos bienes a gran parte de la población. En esta situación, era más sencillo tener un par de objetos con los cuales grabar materiales de calidad sin necesidad de viajar al extranjero o pagar grandes cantidades de dinero en algún estudio profesional. Así, los músicos y aficionados podían sacar a la luz sus propias producciones con relativamente pocos recursos.

 

El desarrollo tecnológico trajo consigo la democratización del acceso a medios de difusión y de información. Las disqueras trasnacionales, que en los años ochenta - y particularmente durante los noventa – se mostraban como las únicas fuentes de financiamiento, difusión y promoción, dejaron de ser el único vehículo para grabar y promocionar un disco de manera viable y de gran alcance.

Al mismo tiempo se empezaron a desarrollar lo que ahora conocemos como las tecnologías de la información y la comunicación (TICS). La primera de ellas fue la llegada del Internet y el inicio del intercambio de información de manera virtual. En muy poco tiempo, el intercambio de archivos se convirtió en un fenómeno de masas, particularmente con la aparición del mp3[1], un formato viable que permitía compartir y distribuir música por Internet. Con el desarrollo de la web 2.0 empezaron a surgir portales como Napster, mediante el cual se facilitaba el intercambio de una infinidad de canciones sin ningún costo. Fenómenos como estos provocaron que las ventas de discos físicos cayeran dramáticamente, lo que obligó a la industria a intervenir. Aunque lograron cerrar Napster, surgieron nuevos portales y programas mediante los cuales se podía compartir información sin ningún costo. Los esfuerzos de la industria discográfica por regular el Internet se mostraron obsoletos (Théberge 2006, 45).

 

Por otro lado, se vio el nacimiento de las redes sociales. Una de las más populares fue Myspace, un servicio de interacción social, diseñado específicamente para compartir música. De acceso gratuito, cualquier persona, artista o grupo podía crear su perfil y “subir” su música con el fin de que todo mundo pudiera escucharla. A esta red le siguieron una infinidad de redes sociales más, dentro de las cuales ahora destacan Facebook, Twitter y Youtube. Con estas, ya no sólo es el intercambio auditivo, sino visual.

 

Asimismo, cambiaron los formatos de venta y distribución. El lanzamiento del primer Ipod al mercado por parte de la empresa Apple revolucionó la manera de escuchar música. Ahora, en un pequeño aparato podías almacenar hasta 20 horas de música, un hecho impensable unos años atrás. Con esto, se abrieron portales como Itunes, donde ese empezó a vender la música de manera virtual (Théberge 2006, 57).

 

Así, la entrada del siglo XXI provocó que los medios de comunicación tradicionales como la radio y la televisión perdieran el “monopolio” de la comunicación. Como se mencionó, durante todo el siglo XX, los espacios en radio y televisión eran reservados para aquellos artistas que pagaran o compraran espacios de transmisión. Ahora, sólo se requiere de una computadora con acceso a Internet para dar a conocer tu proyecto. Al respecto, recopilamos algunas opiniones de los artistas:

 

Lo positivo de que ahora las disqueras ya no funcionen como antes es que hay más democracia para todos los artistas. Ya no necesitas de una disquera para editar tu música, ya lo puedes hacer tú solo. Tú puedes armar tu propio sello discográfico y solo tienes que encontrar un distribuidor.

Liber Terán, entrevista.

 

Lo que quiero decir es que vamos en un barco que ya no tiene retorno. Ayer escuchaba a un vendedor de discos que decía que había que ponerle más candados al Internet. Eso no se va a poder. Hay que asumir que hemos sido violados y hay que darle la vuelta a la tortilla.

Alonso Arreola, entrevista.

 

El desarrollo tecnológico trajo consigo la democratización del acceso a medios de difusión y de información. Las disqueras trasnacionales, que en los años ochenta - y particularmente durante los noventa – se mostraban como las únicas fuentes de financiamiento, difusión y promoción, dejaron de ser el único vehículo para grabar y promocionar un disco de manera viable y de gran alcance.Pronto, los músicos se percataron de esta situación y dieron la espalda a los contratos con las disqueras para probar suerte desde la independencia (Paredes Pacho 201, 467). Esto ha generado una mayor apertura, ya que cualquiera, con un poco de recursos, puede subir su música en Internet, espacio al que todo mundo con una conexión de red puede acceder, no sólo en México, sino en cualquier parte del mundo. Pero, ¿cómo sobresalir en este nuevo océano musical?

 

Afectaciones: situación actual con miras al futuro

 

Sin duda, el desarrollo tecnológico ha afectado las relaciones económicas, políticas, culturales y sociales en el mundo entero. Diversos sectores de  la sociedad, de alguna u otra manera, han tenido que adaptarse ante los cambios ocasionados por la llegada de Internet y sus derivados. En el ámbito musical, las disqueras han asumido que tendrán que encontrar nuevas maneras de comercializar la música y los artistas buscan cómo reinventarse para mantenerse activos en el mundo de la música.

 

...aunque la música esté en la red, esto no asegura que sea escuchada. Así, los artistas deben encontrar la manera de promocionarse y distinguirse de la sobreoferta musical que existe en la actualidad.

Una de las primeras implicaciones de estos cambios en la escena del rock nacional es que la gran mayoría de los artistas o grupos que estaban firmados por una disquera multinacional han regresado a la independencia. Ahora, sacan discos con los mismos proyectos o con propuestas alternas. En este sentido, los músicos han experimentado una mayor libertad tanto en términos creativos como en términos empresariales.

 

Bajo el esquema de contrato con la disquera, los músicos eran un empleado más de una larga cadena de comandos, que incluían productores, ingenieros de audio, promotores, representantes, managers, organizadores de eventos, etc. En esos esquemas, el artista rara vez tenía poder de decisión y casi nunca se ocupaba de distribuir el disco o conseguir un concierto. También, en la mayoría de los casos, tampoco eran dueños de su música y un empresario era el que decidía con quién tocar y en qué momento.

 

En los años noventa, yo tenía un grupo en una disquera transnacional. Estábamos atados a un contrato y eso significaba que no podías moverte como empresario ni como músico porque estabas al 100% con ellos. Ese fue el fracaso de toda una industria que se movía de esa manera. Ahora, cada vez más haces las cosas por ti mismo y tienes más opciones de moverte, porque ahora tú eres el dueño de tu música.

Gilberto Cervantes, entrevista.

 

Ahora, al músico le toca ser todólogo y participar en los diferentes procesos de la cadena. Eso le permite tomar sus propias decisiones y ajustar el presupuesto para la creación y promoción de un disco como mejor le convenga.

 

Ahora, como músico no puedes sólo tocar y esperar a que sucedan las cosas. Ahora hay que saber relacionarte con empresarios, hacer tu marketing, ya no hay que ir tanto a los afters porque al día siguiente tienes cita con el cliente, etc. En concreto, tienes que moverte en otras áreas que antes no te metías.

Samo, entrevista Troker.

 

En este sentido, los proyectos musicales han ganado en términos artísticos y de identidad. Bajo este esquema, los artistas cuentan con una libertad absoluta de creación y, al estar expuestos a universos musicales de cualquier parte del mundo, han podido nutrir sus proyectos con estilos e influencias de diversos rincones del planeta.

Sin embargo, en términos de difusión, ninguno de estos grupos ha tenido el impacto que se alcanzó en la década de los noventa. A pesar de tener sus propios estudios de grabación y que se utilizan los nuevos medios de comunicación electrónicos, la difusión y alcance de la promoción siguen estando muy limitados. Liber Terán lo ejemplifica de la siguiente manera:

 

A pesar de que las redes sociales abren una forma más democrática para todas las expresiones independientes de la cultura, el principal medio que la gente consume es la televisión. Lo único a lo que pueden aspirar las personas que hacen arte independiente es algo que esté fuera de ese circuito. Liber Terán, entrevista.

 

En este sentido, las disqueras siguen manteniendo el control y acceso a los medios de comunicación tradicionales como el radio y la televisión. Estos canales siguen siendo los principales medios de consumo de información para la mayoría de la población. También, aunque en Internet todo mundo puede escuchar la música de determinado proyecto, la propuesta musical se pierde y confunde en el universo de grupos y artistas que han subido su música a la red. En concreto, aunque la música esté en la red, esto no asegura que sea escuchada. Así, los artistas deben encontrar la manera de promocionarse y distinguirse de la sobreoferta musical que existe en la actualidad. A continuación presentamos algunas de las opiniones de los artistas sobre lo que está pasando actualmente con la escena del rock nacional, quienes además nos comparten algunas de sus visiones sobre lo que va a pasar y cuales son sus estrategias para promocionarse.

 

1- El concierto en vivo: uno de los aspectos en el que todos coinciden es en el regreso y desarrollo del concierto en vivo.

 

Durante la época de los Beatles, cuando el negocio discográfico era un gran emporio, había muchos artistas que una vez siendo famosos podían ya no tocar en vivo y vivir de las regalías, lo que era de alguna forma positivo. Pero esto ya no existe, ahora tienes que tocar en vivo para poder subsistir. El músico que no toca en vivo es un músico que está muerto con la gente.Liber Terán, entrevista.

 

Lo que viene y lo que va a volver es el concierto en vivo porque ahora la gente le interesa más ver que la banda toque y que realmente lo pueda presentar en vivo. Yo creo que hacia allá va y eso se me hace genial. Ahí se va a ver quién es músico.Samo, entrevista Troker.

 

2- Nuevas estrategias de distribución: un elemento esencial es saber distinguirse entre el océano de propuestas que existen actualmente en la red. Los músicos están haciendo uso de herramientas creativas para la promoción, así como utilizando los nuevos recursos tecnológicos y experimentando con diferentes tipos de formatos. Al respecto, nada está dicho aún. Aunque las ventas de discos han disminuido, esto no significa que no se sigan vendiendo formatos físicos. Asimismo, la venta de música virtual no asegura tampoco una fuente de ingresos. Un estudio realizado por Daniel Zlotnik (2011), de Los Dorados, demostró que para ganar el salario mínimo por un año de las ventas de discos en Internet, se debían alcanzar la venta de 14,748 disco al año, lo que equivale a un disco doble platino. Por otro lado, algunos también están experimentando con el regreso del formato vinilo. En este sentido, lo que se anticipa no es el predominio de algún formato sobre otro. Cualquiera puede funcionar; es cuestión de experimentar.

 

Sobre las nuevas estrategias de distribución, hemos escogido un par que, en opinión del autor, son las más originales que ha descubierto hasta ahora. El primer caso es el disco debut del bajista Alonso Arreola en su proyecto como solista, cuyo tiraje regaló por completo. El disco venía envuelto en un pedazo de tela con un arte impreso y el booklet eran postales con el diseño de varios artistas diferentes. El regalo, más que un disco era una pieza de colección. Éste lo adquirí sin saberlo, por el sólo hecho de acudir a un concierto de rock de otro artista. Lo mismo les sucedió a 10 mil personas que en algún momento fueron a comprar un libro, rentaron una película de arte, acudían a ciertas obras de teatro, donaron algo en alguna fundación o compraban el disco de artistas determinados. Sin saberlo, pasabas por un filtro para hacerte acreedor de una propuesta nueva que quizás te iba a gustar. Al mismo tiempo, este trabajo fue financiado mediante un sistema de “benefactores”, quienes terminaron pagando la totalidad del proyecto. El autor explica su modelo:

 

Para mis discos consigo benefactores. Me gusta pensar en esa palabra porque no se trata de un patrocinador, sino de varios benefactores que me dan dinero para sacar un disco. Una primera regla es que nadie pone mucho, o sea son muchos benefactores que ponen poco. Sin embargo, el fin último no es sólo sacar un disco sino generar una ayuda a partir de lo que se recaude. Inicialmente, trabajé con gente por la defensa del animal, con múltiples intercambios y alianzas.

Alonso Arreola, entrevista.

 

Otro proyecto que merece la pena ser mencionado, en cuanto a innovación se refiere es el futuro disco de Alex Otaola con la cantante Iraida Noriega. Este es un proyecto de música que se basa en la improvisación y será presentado en formato de aplicación para celulares y computadoras, el cual también será de distribución gratuita. Él mismo explica la idea:

 

Antes te sentabas a escuchar la música que había en tu acetato. Ahora como ya desapareció el contendedor físico de la música y ahora la tienes en un Ipod que tiene 20 horas de música, ya ni te clavas. Para la mayoría de la gente, la música es papel tapiz. Entonces la idea es que de esos 60 minutos de música, cuando tú lo abras, no vas escuchar todo el material que hay ahí, sino que todo la app va a diseñar al azar ciertas canciones  y entonces lo que tú escuchas es un disco que dura 40 minutos. (…) La app va a tener un modo caleidoscópico donde todos esos fragmentos van a ir cambiando de lugar. Entonces lo que oyes no son 40 minutos de rolas completas, sino que oyes una experiencia diferente cada vez.

 Alejandro Otaola, entrevista.

 

Estos dos artistas, Arreola y Otaola, son unos de los cuantos músicos que han decidido empezar a regalar sus discos como una manera de promocionarse. Al respecto se ha generado un acalorado debate sobre la gratuidad de la música. En este tema, no hay una postura única y cada quien tiene una manera distinta de mirar las cosas. Lo que es cierto es que los músicos de hoy en día deben encontrar la manera de financiarse. Si no es con la venta de discos, ¿cómo?

 

BATMAN. Es la respuesta que les doy a todos los que me preguntan. No es que me sienta un súper héroe, significa tener una doble vida y sacrificarte de verdad por lo que te gusta. Estoy destruido ahorita haciendo estos discos. Suena bien divertido pero todo esto implica mucho sacrificio. Tengo un taller de 35 alumnos y escribo en muchos lados. (…) Si a ti te gusta hacer música, perfecto, pero cuídalo, estudia y vive de otras cosas. Sí a tu música o a tu arte le dejas caer encima la cruz de tu mantenimiento, la cosa se pervierte del carajo (…). Entonces prefiero ser un circo de muchas pistas, y para eso, tienes que tener una doble vida.

Alonso Arreola, entrevista.

 

Un grupo como Troker no da para vivir. Todos tenemos proyectos paralelos pero vivimos al 100% de la música. Tenemos otras bandas y, por ejemplo, yo dirijo orquestas o hago arreglos y estoy muy involucrado con una asociación civil llamada Tónica. Todo esto es fundamental porque es parte de una visión, de dejar fluir las cosas y estar constantemente moviéndote en el mundo de la música. Por otro lado, todo lo que ganamos lo co-invertimos, esencialmente para ser el dueño de tu música y moverla como te plazca. Es un trabajo de día a día. Apoyos del gobierno no tenemos y los patrocinadores no son constantes.

Gilberto Cervantes, entrevista.

 

 

El rock nacional, al igual que cualquier otro género musical, está pasando por un periodo de transición en el que nadie está seguro de qué es lo que va a pasar el día de mañana. Mientras tanto, la evidencia hasta ahora señala que hay que ser creativos para encontrar la manera de promover su proyecto y auto-financiarse.

 

Los testimonios recabados hasta ahora dan cuenta de una situación en la que el artista tiene que reinventarse a cada instante para poder mantener vivo su proyecto. La situación de la escena musical actual muestra que nada está dicho y que no hay una estrategia clara para hacer redituable un negocio que en la década de los noventa resultó ser muy lucrativo. El rock nacional, al igual que cualquier otro género musical, está pasando por un periodo de transición en el que nadie está seguro de qué es lo que va a pasar el día de mañana. Mientras tanto, la evidencia hasta ahora señala que hay que ser creativos para encontrar la manera de promover su proyecto y auto-financiarse.

 

En concreto, el artista no ha dejado de hacer lo que los músicos independientes intentaron hacer en el pasado. Las circunstancias son diferentes porque ya no hay persecución gubernamental, hay mayor apertura, hay más medios con los cuales dar a conocer los diferentes proyectos musicales y poco a poco los espacios de expresión son mayores a los que había en el pasado. La música se enriquece con el acceso a grupos, estilos y sonidos de todas partes del mundo. También, la identidad se fortalece porque en ese océano de nuevas propuestas hay que buscar la manera de “sobresalir” y diferenciarse.

 

Las entrevistas realizadas hasta ahora dan muestra de que el músico no busca el eco masivo, el mainstream o convertir en himnos sus canciones, porque sabe que eso es relativamente difícil con el acceso que se tiene en los medios actuales. Lo que se busca es la subsistencia y mantener un proyecto musical propio y libre, que evolucione y se enriquezca.

 

En este panorama, las disqueras independientes vuelven a tomar relevancia en el desarrollo de la música. Estas nunca han dejado de existir, pero tal parece que ahora están ganándole terreno a los grandes consorcios trasnacionales, al tener estructuras menos rígidas que las hacen adaptarse más fácilmente a los cambios que estamos viviendo día con día.

 

Hasta aquí, el proyecto busca mostrar hacia dónde ha evolucionado la escena del rock nacional. Como se mencionó desde el inicio, esta lectura es aún limitada ya que carece de las visiones de los demás actores involucrados en la creación y distribución de la música. Esperamos poder continuar con esta investigación con el fin de tener un documento más completo y preciso sobre todos los elementos que componen este complejo mundo del rock en México.

 

Leer la primera parte

(Publicado originalmente en revista correspondiente al número 19)

[1]Abreviatura del término “Moving Picture Experts Group (MPEG) 1, layer 3”.

Es innegable que parte del desarrollo del rock en México se debió a la intervención de las disqueras trasnacionales." data-share-imageurl="">

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