Usted está aquí

Cultura Profética Entrevista

Imagen de fabian

Todas las culturas del mundo han tenido sus profetasmensajeros que llevan la palabra de Dios a los mortales, los intermediarios perfectos para conectar lo que hacemos con lo que no comprendemosiluminados que con su voz nos revelan los más profundos secretos del espíritu humanoAcá y allá han tenido sus nombres distintossus particulares conductas y sus persecusionesPero ha sido siempre unoaplaudido por muchos y abucheado por otros. EL profetaPero qué si no hablamos de unoqué si superamos el puñado y convertimos en profeta a toda una cultura.

 

En 1996, la isla de Puerto Rico vio nacer a una de esas bandas que con el tiempo se han convertido en portadoras de un mensaje y una forma de vida muy singulares. Ese mensaje tiene su raigambre en el reggae, su tronco en la experimentación musical y su copa en letras que buscan construir un mejor futuro. En la tarima: Cultura Profética.

Acidconga¿Cómo empieza la historia de Cultura Profética hace ya casi 16 años?

Omar Silva: Pues ha sido ya toda una vida, casi 17 años llevamos haciendo música y siempre en constante evolución. Estamos muy contentos porque hemos logrado crear un sonido especial y eso se debe a la variedad de músicos que hay y a la oportunidad en el proceso creativo de que cada uno se exprese como quiere. El proyecto siempre ha sido muy inclusivo a nivel creativo y su dirección es clara: queremos hacer buena música. Esto ha permitido que todo fluya.

AC: Hace 17 años que empezó su historia, la comunidad latinoamericana del reggae los identificó rápidamente y ustedes fueron a grabar su primer disco en el estudio del mismísimo Bob Marley. Cuéntenos cómo fue esto, ¿qué sintieron al grabar en ese estudio tan mítico?

Boris BilbrautAquello fue una cuestión de autogestión. Nosotros ya soñábamos con grabar el primer disco y empezaron a surgir comentarios entre nosotros sobre que sería buena idea buscar al ingeniero de Bob Marley para que nos grabara y nos mezclara. Comenzamos la gestión, él aparece y nos sugiere que grabemos en Tuff Gong ya que él tenía acceso. Le mandamos un material que teníamos grabado en vivo, él lo aprobó y volamos para allá. Entonces pasó algo en Tuff Gong y fue que la consola del estudio se quemó. Él consiguió el estudio de Bob Marley y ahí grabamos el primer disco completo. Eso fue mágico: para una banda de reggae grabar su primer material en el estudio personal de Bob Marley es excepcional. Somos el único grupo latino que ha grabado ahí.

AC: Si bien ustedes parten del reggae, es cierto que Cultura Profética ha generado una propuesta sonora completamente diferente. Hay gente que al tratar de clasificarlos no dan pie con bola. Algunos los han catalogado como reggae, otros como pop, ¿cuál es su formación como músicos y cómo se integra ese origen de géneros en el sonido de Cultura Profética?

Juanqui SulsonaPrimero que nada tuvimos la oportunidad de ver cómo se hacía el reggae como tal, cuál era el sonido y cuáles eran los toques específicos del género. Cualquier músico por ahí te puede decir que el reggae es muy fácil. Pero en Puerto Rico tuvimos la oportunidad de ver a Burning Spear, Culture, Israel Vibration, hubo una época de gloria del reggae en Puerto Rico: vimos a casi todos y bien de cerca. Tuvimos la oportunidad de abrirle a algunos de esos grupos y ver en la tarima cómo se hacían las cosas profesionalmente.

Además cada uno tiene su formación musical diferente. Yo, por ejemplo, estudié jazz performance en piano, Omar estudió música clásica, Boris viene de una familia de salseros “de la mata”, como decimos nosotros, que son salseros de verdad. Cada cual tiene su caminito dentro de la música. Todo eso converge el proyecto de Cultura Profética.

OS: Al momento de juntarnos, vamos a llamarle por selección natural, todos teníamos varias visiones bien claras de la música. Cuando nos reunimos las primeras veces, a principios de 1996, la idea era pasar un rato, no sabíamos siquiera que íbamos a grabar un disco. Era pasar el rato pero tocando bien, éramos muy estrictos para pasarla bien a nivel musical. Eso siempre ha estado presente y ha permeado en el proyecto, esa auto exigencia, a la vez que la libertad creativa. Aquí consideramos que todo el mundo, que todos los seres humanos, son diferentes y tienen su manera de pensar. Yo entiendo que en cualquier colectivo lo que hace que haya entendimiento es que se respeten esas diferencias y se incluyan a las propuestas, así sale todo mejor, más diverso. Pero el resultado de nuestra mezcla no es que nosotros toquemos una canción que lleve un tantito reggae y después hagamos una cosa salseada y luego cambiemos a un ska y volvamos al reggae, no. Esos elementos salieron naturales dentro de las primeras experimentaciones… y las segundas y las terceras. puedes escuchar elementos afro caribeños en la melodía de la voz. No los sientes porque está dentro de un reggae, pero si lo separas y le pones la orquesta y dejas la letra exactamente igual es una salsa perfecta.

AC: ¿Cómo es el proceso creativo, alguien lleva una idea y se trabaja, proponen en colectivo, cómo funciona la creación en Cultura Profética?

BB: Pasa de todo. A veces hay una letra y algunos acordes, a veces los acordes vienen solos, en ocasiones sólo hay la mitad de una letra y se completa. La inspiración puede llegar en grupo o de manera individual. Cada quien trae lo que surge de manera personal y los construimos de manera colectiva hasta llegar a una pieza musical completa.

AC: Me gustaría que nos platiquen un poco sobre su propuesta lírica.  A partir de Ideas nuevas ustedes han mantenido un discurso único y particular.

OS: Nosotros simplemente cantamos lo que sentimos. Nuestra manera de componer es hablar sobre lo que hemos vivido en diferentes etapas de nuestra vida y a lo largo de estos 17 años de historia. Al principio como jóvenes, en esa época del despertar y de la rebeldía, queríamos comernos el mundo. Después tuvimos una etapa experimental, en esa etapa llegamos a Latinoamérica y se nos abrió el horizonte, porque ya no éramos músicos puertorriqueños que tocábamos en Puerto Rico, sino vimos que había otro público con las mismas inquietudes o preocupaciones. Había esos entendimientos y obviamente el proyecto evolucionó. Eso te da otra cosa en qué pensar, otro público, otra idiosincrasia, otra cultura. Por eso el proceso artístico nunca envejece si padeces lo que el mundo que te rodea padece y tienes el don de expresarlo a través del arte. Siempre habrá un público que se va a conmover, que se va a identificar, y que puede sentir que están hablando por él. Eso es lo que a nosotros nos ha tocado sin premeditarlo. Es una gran responsabilidad.

AC: Sobre esto mismo ustedes tienen una frase en “Ideas nuevas” que es “hay que aprender a desaprender”. ¿Qué es lo que ustedes tuvieron que desaprender como puertorriqueños, como latinoamericanos y como músicos para generar la propuesta de Cultura Profética?

BB: Empezamos por desaprender la mala información que te dan en la escuela. Omar comentaba que cuando llegas a la etapa de la Universidad te empiezas a dar cuenta de un montón de cosas que no son reales y que te han enseñado. Por ejemplo, Colón no “descubrió” América. Hay que aprender a desaprender, tienes que aprender que eso no es real, que tienes otra historia, de ahí parte todo.

OS: Claro, porque hacen falta ideas nuevas. Hay que desechar lo viejo. Esa fue una letra que también nos la decíamos a nosotros mismos, casi como un mantra, es un impulso.

AC: Ustedes ya no pertenecieron a la vieja oleada de bandas latinoamericanas de los ochenta, pero tampoco son de los nuevos músicos. ¿Qué piensan de los nuevos músicos y de las nuevas propuestas en Latinoamérica?

OS: Nosotros siempre somos contemporáneos, nos gusta vivir en el presente. Yo no me atrevería a decir que formamos parte de una generación, pero es cierto que vivimos una realidad histórica. El proyecto nació en un Puerto Rico que era una colonia. El nacionalismo en Puerto Rico se ve de una manera bien diferente que en el resto de las repúblicas. Es un poco complicado entrar de lleno en ese tema, pero nosotros partimos de esas ganas de sentirnos dueños de nuestra isla, de sentir el deseo de que hubiera un cambio. Siempre nos hemos sentido incluidos de alguna manera con todo lo que se hizo en los noventa, pero ya estamos en el 2013 y seguimos tocando. Pertenecemos más bien a lo que se ha dado por llamar la escena indie, porque nuestro proyecto es independiente y a diferencia de mucha de la música latina nosotros hemos podido bandear entre la gran escena pop y el underground, pero de manera independiente y eso nos hace sentir muy orgullosos.

JSY eso es también parte de lo que ha provocado que no nos puedan catalogar. Nosotros tocamos la música de Cultura Profética, punto. Es un género propio. Ojalá que sirvamos de inspiración para otras bandas que buscan su verdadero sonido.

OS: Todo esto tiene que ver con la cohesión de la banda y con ese discurso que elaboramos a partir de Ideas nuevas. Eso es algo que se quedó. Nosotros lo llevamos tanto así que cuando estamos creando una canción nueva y nos damos cuenta que ya hicimos lo mismo en otra canción, lo cambiamos. Así de rudos somos con nosotros mismos.

AC: Ahondemos un poco en esto que dicen de la independencia, porque es algo que se ha presentado en muchas bandas de Latinoamérica. ¿Cómo fue el proceso de crear La Mafafa Inc., su disquera propia y hacia donde quieren llevarla?

OS: Pues mira, el primer disco, el primerito, lo trabajamos básicamente a través de un acuerdo verbal con una disquera de la isla que se llamaba Casa de los tapes. Ellos eran disquera, distribuidora y tienda. Tenían muchas tiendas, imagínate que se llamaban Casa de los tapes, cassettes. Entonces cuando íbamos a grabar el disco ellos nos dieron el dinero que nos habían pedido en Jamaica y lo de los pasajes para ir a grabar el disco. Pero tuvimos una mala experiencia a nivel del manejo de la banda, porque ellos nos querían incluir en un anuncio de refresco porque éramos parte de la disquera. A nosotros nos molestó porque si lo aceptábamos nuestras canciones no tenían ningún sentido. Pasamos por todas esas crisis y con nuestro manejador de aquel entonces comenzamos a sacar el resto de los discos. Luego, con él mismo seguimos trabajando y después del disco M.O.T.A. cortamos esa relación y decidimos que de verdad no estábamos satisfechos con la manera en que se hacían las cosas. Entonces decidimos tomar la rienda directamente en nuestras manos. Tener al cien por ciento la disquera y tomar todas las decisiones sobre qué videos se hacen, cómo se promocionan, etcétera. Ahí es cuando llega La dulzura, que es el primer disco que produjimos de manera totalmente independiente.

Pero si te fijas, en términos de actitud, lo hemos llevado desde el principio. Siempre hemos trabajado nuestros discos de forma independiente y La Mafafa se convirtió en nuestra compañía. Y creemos que el negocio de la música y del arte es eso, un negocio. Es una forma de ganar dinero a la vez que se hace arte. Preferimos manejarlo directamente nosotros. Como todos saben la historia de las bandas está llena de las malas experiencias del que roba, del que esconde. No somos la excepción, tuvimos todas esas vivencias y gracias a esa decisión estamos ahora en el mejor momento de nuestra carrera.

AC: Hay otras experiencias similares en Latinoamérica y, por ejemplo, Merlín Producciones de Puerto Candelaria en Colombia y Gozadera Records de Los Amigos Invisibles en Venezuela, están produciendo a otros artistas. ¿La Mafafa va para allá?

BB: Ahora mismo no tenemos la infraestructura pero no lo descartamos para nada.

AC:Dejemos a un lado el asunto de los dineros. Hace muchos años ya, Bob Marley dijo que si en algún momento existiera un lenguaje musical universal, este sería el reggae. Con toda su trayectoria a cuestas, ¿qué piensan de esta idea?

BB: Eso se debe a que el reggae es un ritmo que siempre se ha mantenido. Es bien famoso a nivel mundial pero es algo que se mantiene porque es espiritual. Y cuando algo es espiritual nunca muere, nunca sientes que suba de una forma muy exuberante a través de la fama, no. Tiene su presencia y esa presencia se debe a que es un tipo de música que su origen y principio es la espiritualidad.

AC: A diecisiete años de historia, ¿qué es lo que más les ha dejado marca en su trayectoria?

JSLa presentación en el Vive Latino fue un paso bien grande, porque enfrentarte al público rockero que es bien recto en su pensar, poder rockearlos con el reggae, poder entrarles y enamorarlos, fue un reto. Desde escoger las canciones y planearlas para el tiempo que teníamos, todo es un reto para cualquier banda que el rock no sea su fuerte. Bajarnos de la tarima y pensar, wow, lo hicimos, nos lo llevamos en las costillas.

OS: Estoy con Juanqui, porque pensar que íbamos a tocar ante un público que no eran nuestros fans nos daba un poco de miedo. Pero antes de entrar escuchamos al público que empezaba a gritar, “Cultura, Cultura, Cultura”, en ese momento yo tuve una transformación y todo mi miedo desapareció. Ya en Puerto Rico todavía sentía que estaba digiriendo todo ese cariño.

BB: Qué te puedo yo decir. La marca fue con México, porque México fue el primer país en que tocamos fuera de Puerto Rico en 1999. Siempre que tocamos en México hay magia y fue uno de los más importantes escalones para la banda. Pero ahora hay que pensar en el futuro y estamos acomodando todas las fichas para armar el siguiente disco y daremos una gira por Europa, en España y Amsterdam, para luego irnos a Brasil. Todavía hay Cultura Profética para rato. 

 

(Publicado originalmente en revista correspondiente al número 15)
isla de Puerto Rico vio nacer a una de esas bandas que con el tiempo se han convertido en portadoras de un mensaje y una forma de vida muy singulares." data-share-imageurl="">

Estamos en redes ¿ nos sigues ?