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Agustín Lara, Poéticamente Complejo

Por la complejidad poética en su vasta obra musical, y por la trascendencia internacional de algunos temas como Madrid, Toledo y Granada, Agustín Lara es, sin duda alguna, el gran compositor en la historia de la música mexicana.

 

Alabado, reconocido e interpretado durante tres generaciones, tanto en arrabales, cantinas, y restaurantes, como en foros, plazas, teatros y auditorios alrededor del mundo. El Músico Poeta, como es popularmente conocido, dejó un rico legado en la cultura popular mexicana, española y cubana, ya que privilegiadas voces como las de Plácido Domingo, José Carreras, Luciano Pavarotti, Francisco Araiza, Ramón Vargas, Fernando de la Mora, Alfredo Sadel, y Pedro Vargas, lo han interpretado magistralmente a casi cuarenta años de su muerte. Ha sido homenajeado un sinfín de ocasiones, entre las que destacan Loca por Lara, espectáculo musical montado en Buenos Aires, Argentina, en 2003; Solamente una Vez: toda la pasión y melan- colía en la vida de Agustín Lara, novela biográfica de Francisco Haghenbeck; Mi Novia la Tristeza, biografía por Guadalupe Loaeza y Pavel Granados; Lara a la Cubana, álbum recopilatorio de sus éxitos interpreta- dos por distintos artistas y orquestas cubanas, en donde figuran Omara Portuondo y Barbarito Diez; El Último Beso, disco homenaje por Enrique Heredia, El Negri, y muchos otros más.

 

¿En qué radicaba la complejidad poética de este genio de la composición? Además de un rico vocabulario y un excelente manejo de la métrica, Lara contextualizabamuy bien sus canciones, es decir, escogía minuciosamente cada palabra y cada rima para recrear el ambiente de una ciudad, describir la piel de una mujer, o para revivir los sentimientos que yacen en los rincones más recónditos del corazón. Por ejemplo, la letra de Madrid recrea gráficamente la vida de la capital española en la imaginación de quien la escucha, gracias a la sutileza con la que el autor utiliza expresiones populares y nombres de sitios típicos.

A continuación algunos fragmentos desta- cables:

 

… En Chicote un agasajo postinero, con la crema de la intelectualidad, y la gracia de un piropo retre- chero, más castizo que la calle de Alcalá…

 

La palabra Chicote hace referencia a un bar emblemático de esa ciudad nacido en 1931. Más tarde, en 1947, el local abre las puertas de su sótano al público madrileño con un museo de bebidas llamado Museo Chicote, en donde personajes de la vida intelectual, artística y política de la época se dejaban ver con frecuencia. Se rumora que por las mesas de ese establecimiento icónico de la ciudad pasaron celebridades como Ernest Hemingway, Frank Sinatra, Ava Gardner, Sofía Loren, entre muchas otras. Por otra parte, retre- chero significa encantador, fascinador, pícaro o zalamero, lo cual refiere a los típicos cumplidos y piropos con los que, tradicional- mente, los caballeros de la capital han adulado a sus bellas mujeres. Y finalmente, ¿qué puede ser más castizo, típico, y oriundo para Madrid que la calle de Alcalá?

 

… Cuando llegues a Madrid, chulona mía, voy a hacerte emperatriz de Lavapiés, y a alfombrarte de claveles la Gran Vía, y a bañarte con vinillo de Jerez…

 

¿Podría resistirse una dama a ser coronada emperatriz de uno de los barrios más peculiares de la capital española?, ¿qué mujer se negaría a dar un paseo tomada de la mano de quien tendió una alfombra de claveles para ella en la arteria vial y peatonal más significativa del centro de Madrid?, y después de todo eso, ¿qué doncella pondría obstáculo alguno para ser comida a besos después de brindar con un amontillado o cualquier otro néctar de los vinos jerezanos?

 

Ahora fragmentos de Granada:

 

… Granada, tierra ensangrentada en tardes de toros. Mujer que conserva el embrujo de los ojos moros; Te sueño rebelde y gitana cubierta de flores, y beso tu boca de grana, jugosa manzana, que me habla de amores…

 

… Granada, tu tierra está llena de lindas mujeres, de sangre y de sol…

 

Sin duda alguna, el Flaco de Oro logra con gran facilidad sintetizar en unos cuantos versos toda la complejidad y riqueza cultural de una de las ciudades más importantes no sólo de España, sino del mundo. Tres símbolos le bastaron para cantarle a una ciudad que, dicen algunos, no conocía al momento de escribir esa canción. A ciencia cierta no se sabe si el autor había pisado tierras granadinas al momento de componer su obra, pero de lo que no cabe duda es que quien le habló de esa ciudad, la conocía muy bien y le pudo transmitir esos tres elementos culturales que han fascinado al mundo entero por genera- ciones: el aire morisco que aún conservan las bellezas arquitectónicas y sus mujeres, la sangre derramada en las corridas de toros, uno de los espectáculos andaluces con mayor tradición, y su sol mediterráneo.

 

Amigos, caballeros, melómanos, sibaritas, curiosos, tradicionalistas y vanguardistas, además de la complejidad poética de Agustín Lara, los invitamos a conocer su amplia obra musical, ya que se encuentra interpretada en distintos géneros como flamenco, ópera, jazz, bolero y blues. Madrid, Madrid, Madrid, en México se piensa mucho en ti…

Por la complejidad poética en su vasta obra musical, y por la trascendencia internacional de algunos temas como Madrid, Toledo y Granada, Agustín Lara es, sin duda alguna, el gran compositor en la historia de la música mexicana.

 

Alabado, reconocido e interpretado durante tres generaciones, tanto en arrabales, cantinas, y restaurantes, como en foros, plazas, teatros y auditorios alrededor del mundo." data-share-imageurl="">

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