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Detrás de la música: ciertas caricaturas…

Imagen de fabian

La televisión es un medio singular, pues a pesar de que muchos teóricos la identifican como el medio de comunicación más poderoso, lo cierto es que las figuras que en él desfilan son velozmente devoradas por el olvido. Son contados los programas que han dejado una huella profunda en la memoria colectiva y, la mayoría de las veces, sólo atinamos a recordar ciertos personajes, ciertas situaciones. El asunto no cambia para aquellos compositores que han puesto su talento al servicio de la televisión. Lo que es más, ignoramos la autoría de los muchos temas musicales alojados en nuestros recuerdos.

Hoy les comparto, por celebrarse en México en Día del Niño, algunos datos musicales relacionados con ese género de la televisión que más éxitos ha logrado a lo largo de la historia de este medio: las caricaturas.

Los Simpsons

Comencemos por la caricatura más exitosa de todos los tiempos: The Simpsons. Este programa fue creado por Matt Groening a finales de los 80s y desde su estreno en 1989 hasta la fecha, ha producido 26 temporadas y poco más de 600 capítulos. A lo largo de su historia, la música ha sido un elemento fundamental, pues no sólo hemos visto las versiones amarillas de un sinnúmero de músicos, sino que bastantes capítulos giran en torno a la creación musical, como aquel en que un Michael Jackson gordo y calvo se instala en el número 742 de Evergreen Terrace; la historia de The Be Sharps (Los Borbotones, en México) o el encuentro de Lisa con Bleeding Gums Murphy (Encías sangrantes).

Por supuesto, la entrada musical del programa es algo que no podemos ignorar. Asómese usted, querido lector, a YouTube y encontrará una enorme variedad de versiones. Este tema fue compuesto por el señorazo Danny Elfman, a quien podríamos identificar como el nuevo Ennio Morricone o Henry Mancini, no sólo por su intensa actividad dentro del cine, sino porque ha sabido crear un estilo perfectamente identificable. Además de su conocida complicidad con Tim Burton, Elfman ha puesto los acordes a un sinfín de películas. Dos de mis bandas sonoras predilectas: la de Dick Tracy, dirigida por Warren Beatty, y la de Beetlejuice, creación de Burton.

 

 

La Pantera Rosa

Allá arriba mencionamos a uno de los grandes musicalizadores de televisión de todos los tiempos: Henry Macini. Al igual que Danny Elfman, Mancini tuvo una carrera muy fecunda en el universo cinematográfico. De hecho, el tema del famoso felino rosado nació en la pantalla grande. La historia es más o menos así: en 1963, Blake Edwards estrenó la película La Pantera Rosa, una comedia policiaca en la que un valioso diamante rosa es robado por un ladrón de guante blanco.

Edwards contrató al animador Friz Freleng (el creador de varios personajes de Looney Tunes) para que pusiera su arte a trabajar en los créditos de la película. El resultado: uno de los personajes televisivos más entrañables y extraños. Al público le gustó tanto el personaje que un año más tarde se estrenó su serie animada. Así fue que entre 1964 y 1980 fueron creados 124 episodios en los que el tema de Henry Mancini acompañaba las psicodélicas aventuras de la pantera rosa. La serie tuvo tanto éxito que nuevos personajes comenzaron a figurar en ella: el mosquito dragón, el oso hormiguero, el sheriff Hoot Kloot y su caballo Chester… pero ninguno tan singular como el Inspector Clouseau y el sargento Deux Deux. El tema musical para este personaje también fue compuesto por Mancini, pero no pensando, una vez más, en la serie animada. El tema, cuyo título real es “A shot in the dark”, forma parte de la película del mismo nombre, en la que el inspector Clouseau enfrenta un nuevo caso.

 

Algunos recordarán que la entrada del show de la pantera rosa cambió pocos años después de su lanzamiento. El tema de Mancini fue sustituido por la canción “From head to toes”, interpretada por una banda de la que no quedó ni el menor rastro: Doug Goodwin & The Barbatsalos.

Peanuts

Otro de los referentes obligados de la cultura pop es la serie Peanuts, basada en las historietas de Charles M. Schulz. Si el nombre no les suena de nada –quizá es por eso que su autor siempre odió tal título, impuesto por su editor-, se trata nada más y nada menos que de las tiras cómicas cuyos personajes principales eran Charlie Brown y su perro Snoopy. La historia de este par de amigos comenzó en 1950 y se extendería hasta el año 2000, año en que su creador falleció. Un dato singularmente nostálgico: la última tira de Peanuts apareció el día después de su muerte.

Pues resulta que en 1959, la televisión vio llegar a Charlie Brown, Snoopy y todos sus amigos. Desde aquel año y hasta 1977, la serie fue una de las consentidas del público estadounidense e internacional, al grado de convertir a Snoopy en un icono contemporáneo. En fin, para la serie fue necesario poner música. Y el encargado de hacerlo fue Vince Guaraldi. ¿Y quién era este señor? El pianista que acompañó durante muchos años al genio del vibráfono Cal Tjader.

La idea de Guaraldi fue crear temas para cada personaje de la serie, Así, Charlie Brown, Peppermint Patty y hasta el Barón Rojo tienen su propio tema. Pero resulta que el que más gustó, y el que se convertiría en la entrada de la serie, fue el tema “Linus and Lucy”. Al margen de su trabajo como musicalizador de Peanuts, Guaraldi exploró los sonidos brasileños y el latin jazz. Una figura que aún requiere cierta justicia.

 

Don Gato y Los Picapiedra

Mucho antes de que el mercado de la animación estuviera dominado por los japoneses, un estudio norteamericano marcó para siempre la historia de la animación: Hanna-Barbera. Joseph Hanna y William Barbera se conocieron cuando ambos trabajaban en el departamento de animación de la Metro Goldwyn Mayer a mediados de los años 50s. Ahí crearon a un par de personajes que, también, serían parte importante de la historia televisiva: Tom & Jerry.

Pero resulta que la MGM cerró tal departamento y el par de amigos se convirtieron en socios. Así nació el estudio Hanna-Barbera en 1957. Hablar de este estudio representa asomarse a los recuerdos de más de una generación, pues sus creaciones estuvieron en el top de caricaturas hasta mediados de los años 80s, cuando las series de acción tomaron el papel principal. El oso Yogi, los Supersónicos, Jonny Quest, el pulpo Manotas, el Inspector Ardilla… en fin… la lista de personajes es enorme.

Con el paso del tiempo, el trabajo de este estudio ha sido duramente criticado por muchos animadores e incluso se les ha señalado como los promotores del empobrecimiento televisivo durante los años 70s. Sin embargo, nadie puede dejar de reconocer que muchas de sus creaciones marcaron un parteaguas en el mundo de la animación. En fin, hablando de música, dos de sus series tienen algo que llama mucho la atención: para una, The Flinstones (Los Picapiedra), se compuso un tema que forma parte de la cultura popular en todo el orbe, “The Flinstones Theme”. Sin duda, su más rentable producción.

La otra es más singular aún: Top Cat (Don Gato y su pandilla). Top Cat es un caso muy curioso, pues es la única producción del estudio que se aleja bastante de un discurso socialmente aceptable. Sus personajes son vagos y estafadores. Representan el lado agrio de la Gran Manzana. Quizá por eso sólo estuvieron al aire una cortísima temporada (septiembre de 1971 a abril de 1972), dejando un legado de 30 capítulos.

Los temas de ambas series, y de muchas otras del estudio, fueron compuestos por Hoyt Curtin, un nombre completamente sepultado en la historia de la televisión.

 

Me quedan algunas cosas en el tintero… pero paremos por hoy. Si le pica un poco más la curiosidad, mucho recomendaría (mientras les preparo el texto) que se asomen a las músicas creadas para aquel par de productos geniales: las Silly Symphonies de Walt Disney y las Merrie Melodies  de la Warner Bros. También está, por supuesto, el trabajo de Jim Henson y sus Muppets, del cual pueden saber más dando clic acá.

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