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Les Filles de Illighadad, pioneras de la guitarra tuareg

Imagen de luna

No deja de maravillarme ver a mujeres africanas tocando instrumentos asignados exclusivamente a los hombres, sea el guembri, el tende (tambor de agua), la kora o la guitarra. Y Fatou Seidi Ghali es una de las dos conocidas y pioneras guitarristas tuaregs de Niger que además toca el tende y canta. Junto a Alamnou Akroni (tendé), su prima, han montado Les Filles de Illighadad, y acaban de editar su primer disco de estudio: Eghass Malan, publicado a través de Sahel Sounds quienes, en 2016, le publicaron un adelanto con seis temas de homónimo título. El capo del sello, Christopher Kirley, un activista musical originario de Portland (Oregón), seducido por el Sahel, viene rastreando, viajando y grabando in situ a diferentes músicos desde que en 2009 se inició en la investigación a través de un blog. Conoció a Ghali a través de una fotografía de un concierto en internet y cayó rendido al ver a una mujer tuareg tocar la guitarra. El destino y Ahmoudou Madassane, músico tuareg con el que había trabajado y primo de la guitarrista, hicieron posible el encuentro.

Fatou Seidi Ghali aprendió a tocar la guitarra de manera autodidacta gracias a una guitarra que su hermano llevó a su casa. En la sociedad tuareg la mujer siempre ha tenido un papel musical, pero nunca había tocado este instrumento, siempre destinado a los hombres. Y aunque el sonido guitarrero tuareg se ha expandido por todo el mundo gracias a Tinariwen o Bombino, por mencionar a los más reconocidos internacionalmente, Les Filles de Illighadad han dado un paso adelante al intentar adaptar el repertorio basado en el tende, al sonido de la guitarra, y ahí entra su particular revolución sonora. El tende es un tambor de agua formado por un mortero y extendido con piel de animal que se usaba en celebraciones locales, en encuentros familiares, en bodas, donde se canta, recita poesía y se baila. Era (y es) música comunitaria, rural, del pueblo, regida por el tiempo que marca la propia naturaleza, por el movimiento del sol y la luna, por el ajetreo y el sonido de los animales, a modo de trance terapéutico que recuerda a la música gnawa y se acerca al blues. De ahí que Les Filles de Illighadad se expresen en su lengua, tamasheq, y hablen de amor, del desierto o de la tradición.

A Les Filles de Illighadad  se han unido Mariama Salah Assouan, a la voz y el baile, y el primo de Ghali,  Ahmoudou Madassane, a la voz y la guitarra. Fatou Seidi Ghali confía en “tener un gran futuro con la guitarra y tener amigas que toquen la guitarra para que podamos tocar juntas y tener éxito juntas”.

No deja de maravillarme ver a mujeres africanas tocando instrumentos asignados exclusivamente a los hombres, sea el guembri, el tende (tambor de agua), la kora o la guitarra. Y Fatou Seidi Ghali es una de las dos conocidas y pioneras guitarristas tuaregs de Niger que además toca el tende y canta. Junto a Alamnou Akroni (tendé), su prima, han montado Les Filles de Illighadad, y acaban de editar su primer disco de estudio: Eghass Malan, publicado a través de Sahel Sounds quienes, en 2016, le publicaron un adelanto con seis temas de homónimo título." data-share-imageurl="">

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